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rio acudir en estricto orden a sus éxitos que, al estilo puro del víctima de la multitud maldice y baila con los ojos cerrados
poeta inglés Keats, fue un arte tejido, como la humilde araña, y dibuja círculos y ondas con unas manos aladas que, con un
con la seda de sus propias entrañas. puño silencia la orquesta y cierra el telón.
“Les mômes de la clôche” (1935) es el emblema de su pri-
mera etapa con Leplée, el tema es la vida azarosa de los pedi- No me arrepiento de nada
güeños, “los niños de la campana”, de las calles de París. En El final de la cantante es puntuado con una hermosísima viñeta
1940, en plena ocupación nazi, surge “L’accordéoniste”: un ver- “Non, je ne regrette rien”, (1960) la canción-testamento que nos
dadero poema del compositor Michel Emer que relata cómo enseña que no hay nada de qué arrepentirse, que los recuerdos,
una prostituta vive un sueño de amor con un acordeonista que pesares, amores y sus temblores son hogueras que alumbran un
sabe su melodía preferida: “la java”. El músico es llamado al nuevo comienzo, desde cero: “Je repars à zéro”; porque “la vida
frente y ella imagina una vida de dulzura doméstica a su regre- empieza en el hoy junto a ti”.
so. Él jamás vuelve y sigue su declive “profesional” porque nadie No se debería desaprovechar la oportunidad de disfrutar a
quiere tratos con una prostituta triste, lo cual se ve contrastado esta cantante que vivió y murió fiel a sus canciones, relicarios que
con el encuentro fortuito con otro acordeonista. El estribillo retratan trozos de su vida. La red nos brinda esa oportunidad por
recoge a esta mujer que en lo profundo de su ser, con el aliento medio de los videos en el portal mágico de Youtube.
contenido, baila sola al son de la melodía que siempre le afecta Unos pequeños retales quedan en el cajón de la modista: ade-
de “manera física”. Cuando vemos, por la magia de la red, los más de vivir una agonía semi-consciente, en su lecho de muerte,
viejos videos de esta canción se adivina por los movimien- llamaba alternativamente a Marcel, su gran amor, y a Mar-
tos de sus manos y la entonación de Piaf el drama de celle, su única hija, una pequeñita que concibió cuando
amor que vive la fille de joie […] au coin de la rue là-bas, era una adolescente y que murió a los 2 años de me-
“la chica alegre en la esquina de la calle más allá”. ningitis (1932). ¡Qué coincidencia que sus dos grandes
1946 y 1950 son años hermanados por dos éxitos de amores se llamasen igual!
Piaf que se convierten en las canciones favoritas de sus Por otro lado, Michel Emer, compositor de
seguidores y que para la cantante tienen una significación “L’accordéoniste” (1940), soldado ruso-judío-francés, fue sal-
especialísima, puesto que fueron compuestas por ella misma. “La vado por Piaf de las garras nazis. La labor de Piaf en el movimiento
vie en rose” (1946) es una canción, casi patrimonio de la humani- de la Resistencia Francesa es poco estudiada o tomada en cuenta.
dad, la cual celebra el amor. Es quizá el himno de post-guerra, que La cantante gozaba de la predilección de los altos mandos alemanes
pone atrás la pesadilla de la historia y consigna que las palabras durante el periodo de ocupación, lo que le acarreó gran antipatía de
del amor son: des mots de tous les jours, “las palabras cotidianas”. sus seguidores. Lo que nadie sospechaba era que en realidad ella se
De 1950, “L’hymne à l’amour” nació producto del dolor por ha- aprovechaba de esta cercanía con los nazis para visitar campos de
ber perdido al gran amor de su vida: Marcel Cerdan, en un acci- concentración y sacarse fotografías con los presos. Dichas fotos eran
dente de avión (1949). Cerdan fue boxeador y campeón mundial, retocadas después para la fabricación de documentos falsos para per-
apodado “El bombardero marroquí”. Después de su triunfo en el mitir que los judíos de los campos o sus amigos en peligro huyeran
ring se convirtió en héroe nacional francés. La canción de Piaf de la bota hitleriana. De este modo y utilizando sus encantos artís-
“El himno al amor” profesa el credo que “Dios reúne a los que se ticos, logró la huída de Emer. Después de la guerra, Emer escribió
aman” y es una dolorosa expresión del amor perdido. más de 20 canciones para la artista, en especial una de las últimas:
El parteaguas emocional de Piaf fue Marcel Cerdan. A “¿De qué sirve el amor?”, la cual fue cantada a dúo con su último
partir de su muerte, un proceso de aniquilación se puso en marido Theo Sarapo, un joven de 26 años. Emer compuso para los
marcha: el reumatismo artrítico deformante, el alcohol, la más famosos cantantes amigos de Piaf, incluso para Gardel. Murió
morfina, los excesos. Piaf emprendió una frenética carrera al en 1984.
tratar de encontrar el amor en otras caras. “La foule” (1957), Con las actuaciones de 1961, salvó al teatro Olympia de la
versión francesa inspirada en un vals peruano-argentino, quiebra y se consagró como la mayor exponente de la música
“Que nadie sepa mi sufrir”, retrata esta loca danza. popular francesa y patrimonio artístico de la humanidad.
Durante los primeros acordes y las primeras palabras, Me gustaría desmentir a Luis Antonio de Villena quien afir-
surge una chispa que electriza e imanta todo el ser de quien ma de manera pesimista “que el arte vale menos que ayer, hoy
tenga oídos y quiera escuchar: es una voz que dibuja la plea- día” . Todavía se puede disfrutar a Edith Piaf y llorar con ella o
mar del amor: sus ires y venires en “La foule”. Ella trans- mandar besitos volados al amor, como ella lo hacía después de
forma el vals en un encuentro fortuito de amor en medio de cantar “La vida en rosa”.
un baile aldeano: la farandole. La multitud o foule, en sus
oleajes, la deposita en los brazos de un hombre, con quien Irma González Pelayo es profesora de lenguaje y Pensamiento en el Plantel Centro Histórico,
atisba una posibilidad de felicidad, sólo para momentos des- Cub- C 315. Predica el amor en el hoy, único espacio del ser, a ritmo de bolero, bossa-nova, canción
pués ser despojada de su compañía. El final es elocuente: la francesa, jazz y los Beatles.
Palabrijes 04 otoño 2009

