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¿Qué es el amor?, es una pregunta que intenta- la diferencia serán reconocidas como condiciones fundamentales
ré contestar desde uno de los textos más subli- para el amor. Para que éste sea posible habrá que situarse entre la
mes sobre el tema: El simposio, mejor conocido ignorancia y la sabiduría, donde una complementa a la otra. Uno
como El Banquete, de Platón; cuyo desarrollo desea lo que no tiene y encuentra en el otro. Si el deseo es pro-
versa en torno al dios Eros, que simbolizaba el amor en la antigua ducido por una falta y el encuentro con lo que la sacia posibilita
Grecia. Conocer los orígenes de la idea occidental del amor, saber el amor, entonces el Erastés se enamora de lo que cree que tiene
cómo caracterizaban a su dios y qué facultades le otorgaban, es el Erómenos, aunque la insuficiencia del primero y el superávit del
necesario para reconocer su vigencia en la actualidad. Por tan- segundo sean sólo suposiciones.
to, resumiré los seis discursos pronunciados al abordar las ideas Desde el discurso de Sócrates, la tragedia del amor se basa
principales como ejes a problematizar. en que el deseo es efímero, ya que una vez que ha sido satisfecho,
El primer participante del Simposio es Fedro, quien expone desaparece. Cuando una falta es saciada, deja de serlo, la carencia
la relación del Erastés con el Erómenos, del amante con el amado, se convierte en abundancia. Sócrates lo dice así: “No hay deseo de
respectivamente. Para Fedro el amor implica un no saber, ni de lo presente ni de lo que ya se posee.”
lo que se carece para ser amante, ni de lo que se posee para ser Es así como en El Banquete, el amor es algo complejo y enig-
amado. Uno ama a alguien sin saber realmente por qué, y aquel mático. Recuerdo que hace varias décadas Oliverio Girondo pre-
que es amado tampoco sabe bien las razones. Así, en el amor guntaba, ¿cómo amar sin poseer? Según una primera lectura del
subyace una confusión y una falta original, ya que depende de que diálogo platónico contestaríamos que no se puede amar sin po-
la verdad permanezca oculta para los amantes. seer, porque la posesión es una condición del amor. Sin embargo,
Pausanias, el segundo en discurrir, se refiere a dos Eros. Su al analizarlo, podremos encontrar que, entre líneas, el texto sugie-
dicotomía se basa en la virtud y en el vicio. Hay un Eros de la re que esa pregunta se puede responder de otra forma.
Urania, amor estable y satisfecho; y un Eros de la Afrodita, amor Regresemos a Fedro. El amor del que habla es el amor fi-
inestable e insatisfecho. La aflicción de Afrodita se debe a que lial, que nos vincula al otro y se basa en una carencia imaginaria
depende de la imagen, del cuerpo; mientras que para Urania está porque creemos que nos falta algo y que hay alguien que lo tie-
sostenido en el alma. El amor platónico es un ejemplo de ese amor ne, aunque en realidad no sea así. Un ejemplo es la discrepancia
virtuoso y por eso su connotación popular es la de imposible. Así, entre el juicio del amante sobre el amado, y el nuestro; lo que ve,
para Pausanias el verdadero amor no tiene que ver con los pla- no es lo que nosotros observamos, porque existe una dimensión
ceres de la carne, pues el goce del cuerpo es perecedero y vulgar, del juicio, más allá de la “objetividad”, que nos impide entender
mientras que el alma es inmortal. su percepción; no logramos comprender por qué lo ama, qué le
En tercer lugar, Erixímaco plantea el amor como armonía en- ve, o incluso qué le da el amado para mantenerlo enamorado.
tre cuerpo y alma. La justa proporción. Asimismo, el amor con- Eso sólo lo sabe (lo cree) el amante, desde su propia represen-
siste en el dominio de las pasiones, en conformidad con el deseo tación de las virtudes del amado. La ignorancia se manifiesta en
virtuoso al rechazar los deseos indignos. La razón se debe impo- la creencia, uno no sabe por qué siente lo que siente; a su vez, el
ner a la pasión. Para mantener la armonía, a los platónicos de ese amado experimenta lo mismo, pues la alienación en la que vive,
periodo ateniense les era indispensable mesurar los placeres. lleno de virtudes y elogios, no le permite ver quién es realmente.
A continuación, el mito del andrógino, expuesto por Aristó- La dimensión narcisista del amor es muy evidente cuando nos
fanes, quizá fuera la figura más célebre de los Diálogos platónicos. enamoramos, el amado siempre nos refleja la imagen ideal que
Según la narración, la atracción sexual fue concebida cuando los tenemos de nosotros mismos. Es decir, sólo él ve la “perfección”
titanes desafiaron a los dioses, por lo que fueron partidos en dos y que los otros no pueden ver, y por eso es digno de nuestro amor.
condenados a perseverar eternamente en busca de sus mitades. El Pausanias divide el amor en noble y vulgar, y su dicotomía
amor depende del encuentro y de la complementación de ambas nos problematiza la vida amorosa actual. Afirma que el amor
partes. Se ama a la parte proporcional que se ha perdido en un carnal, de Afrodita, es vicioso, por ser pasional, ante lo que cabe
origen remoto y desconocido, en un tiempo inmemorable. preguntar ¿por qué para muchos una prueba de amor es la rela-
Agatón, en penúltimo lugar, presentará el principio de lo ción sexual? Asimismo, si en el caso de las infidelidades lo que
semejante. Lo uno llama a lo igual. El deseo amoroso es una se practica, según Pausanias, es sólo un vicio, algo vulgar, ¿por
tendencia hacia el bien, porque desde el razonamiento platónico qué tiene consecuencias con la pareja, con quien tenemos algo
nadie puede querer el mal. Por lo tanto, un amor pleno es un noble y virtuoso? De acuerdo a la dimensión narcisista del amor,
amor realizado al haber encontrado al semejante. lo que está en el fondo somos nosotros mismos. Si nuestra pareja
Finalmente, Sócrates cerrará las glorias de Eros con un dis- se va con otro significa que nosotros ya no somos todo para ella,
curso basado en su aprendizaje de una mujer sabia de Matinea. ya no somos perfectos, hay alguien más… importante. Pausanias
Para Sócrates, en contraste con Agatón, en Eros no hay propor- no entendería nuestra forma de amar, porque para él, el amor de
ción. Eros es hijo de Poros y Penia, el ingenio y la carencia, y Urania estaba separado del amor de Afrodita; en contraste, para
es producto de una discordancia. Desde entonces la oposición y nosotros el amor implica ambas cosas: la intelectual y la corpo-
Palabrijes 04 otoño 2009

