Page 6 - P04
P. 6
V rginidad
verbal
Por Rocío Martínez
…el comenzar palabras como: “romance”, “noviazgo”, “seducción”,
y el comenzar desde el comienzo “coito”, “masturbación”, “orgasmo”, etcétera, aun an-
son dos cosas muy distintas tes de experimentar esas acciones, podemos pensar
Sloterdijk la condición de densidad o de fragilidad que nuestro
lenguaje tiene respecto a la experiencia amorosa.
omos lenguaje: con él vivimos ya sea en silencio, Nombrar la experiencia
en voz alta, de manera escrita u oral; con él mos- Dice E. M. Cioran: “De todo lío que es efímero (y no
Stramos quiénes somos, qué sentimos, qué quere- hay nada que no lo sea), cosecha sensaciones, esencias e
mos. Por supuesto que los humanos nos conformamos intensidades. ¿Dónde buscar lo real? En ninguna parte
por muchos más elementos, pero el lenguaje es un pun- fuera de la gama de emociones. Lo que no sube hasta
to central que nos define y va acompañando todas las ellas es como si no existiera”. Ya que vivimos el amor
experiencias, entre ellas la amorosa. En este texto quie- (erótico, filial, intelectual, etcétera), y dado que esa ex-
ro reflexionar en torno a esta pregunta: ¿antes de amar periencia puede comprenderse como un ‘lío efímero’ en
ya tenemos palabras para nombrar el sentimiento y eso tanto que sufre metamorfosis conforme vamos cam-
nos condiciona la experiencia, o sólo después de sentir biando de ideas, encontrándonos con distintos seres y
es que logramos detectar la dimensión, lo indispensable sumando reflexiones a nuestra ideología…, es impor-
del lenguaje en lo que respecta al amor?, inclusive: ¿en tantísimo nombrar cada vez lo vivido, para entonces,
algún momento de la vida somos verbalmente vírgenes realmente hacerlo tangible (real) y no pasar tangencial-
frente a la experiencia amorosa? mente por dichas experiencias (si es que no lo quere-
El lenguaje es un sistema en constante movimien- mos así).
to, adecuación y coherencia con nuestro ser: cierto Nombrar algo, bautizarlo con el poder de la palabra,
vocabulario puede ampliar la idea que cada persona es volverlo real, ya sea que se quede en el ámbito de
va construyendo del amor y, paralelamente, el amor lo privado o que deambule en lo público. Es gracias
ensancha nuestro vocabulario; ese movimiento de a las posibilidades expresivas del lenguaje que pode-
ampliación/fijación no se detiene mientras sigamos mos representar en palabras las diversas intensidades
viviendo experiencias amorosas, pudiendo ser algu- que efectivamente sentimos, inclusive en retrospecti-
nas más estables que otras, y mientras sigamos reci- va. “Llegamos con retraso al comienzo de la acción, y
biendo mensajes en torno al amor, aunque no seamos en relación con el presente no puede suceder otra cosa
partícipes vivenciales de ellos. En suma, el lenguaje desde entonces que no sea seguir su marcha con tan-
respecto al amor es múltiple si comparamos diversas ta atención como sea posible”, lo dice Peter Sloterdijk.
épocas de nuestra vida, pero, si podemos comprender Al decir que llegamos con retraso al comienzo, quiere
Palabrijes 04 otoño 2009

