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pues los enemigos avanzan, Aquiles le debe confesar a Pentesilea  al héroe junto con sus perros de guerra—, producen en ella la
       que quien venció fue él y no ella, y está dispuesto a no hacerla su  necesidad de negar o de que se niegue a ella misma la realidad,
       esclava sino su amada. Ella no lo puede aceptar, así que los dos  que simplemente no puede creer, incluso por sobre el mismísimo
       amantes se separan. Aquiles la deja partir.          Zeus en un tono imperativo:
          Pentesilea  decide  renunciar  a  su  condición  de  reina  de  las
       amazonas para seguir a su amado Aquiles; mientras que éste sabe   Nein, hört, davon nicht überzeugt ihr mich.
       que la única manera para que puedan estar juntos es que comba-  Und stünd’s mit Blitzen in die Nacht geschrieben,
       tan y ella gane. Así que Aquiles, el gran héroe, planea proponerle   Und rief es mir des Donners Stimme zu,
       un combate a la reina amazónica al cual él se presentará sin armas   So rief ich doch noch beiden zu: Ihr lügt!
       para ser vencido. Cuando a Pentesilea le llega la invitación del
       combate, simplemente se obnubila: ella estaba renunciando a su   No es verdad, no podríais convencerme,
       naturaleza y a todo por seguir al Pélida y éste la reta a combate,   lo escribiría la noche con relámpagos,
       por lo que no duda en aceptar y se llena de ira, una ira que la   me lo gritaran el trueno con su voz,
       ciega, así que acude con su jauría de perros al duelo. Frente a   y aún les replicaría: ¡No! ¡Mentís!
       Aquiles, es incapaz de ver que éste no lleva armas y que la mira
       con amor; no, ella se lanza junto con sus perros a aniquilar al   En seguida la reina cae en un abismo de confusión y reflexión.
       oponente en el combate.                              Es el momento en que se le escapa de las manos “su realidad”, es
          En la última escena, Pentesilea entra en sí y descubre el ca-  decir, reitera, de manera muy breve, lo que ella misma ansía como
       dáver del gran héroe lacerado de una manera indigna, pregunta  verdadero e intercala lo que se le hace ajeno:
       que quién ha hecho eso, pues merece la muerte. Las amazonas
       no quieren decirle qué presenciaron, pues temen mucho su reac-  Penthesilea: So, so -
       ción, perciben el estado tan alterado en el que está sumergida su   Die Oberpriestierin: Du trafst ihn -
       reina. Pentesilea, al darse cuenta de la manera de cómo “venció”   Penthesilea: Ich zerriss ihn?
       (mató) a su amado, se torna estupefacta, su percepción choca vio-  Prothoe: O meine Königin!
       lentamente contra la realidad. Crea la misma sensación del mar   Penthesilea: Oder war es anders?
       agitándose y estrellándose contra las rocas; esto se refleja en su   Moroe: Die Grässliche!
       manera de articular lo que dice: frases cortas y largas, intercaladas   Penthesilea: Küsst ich ihn tot?
       entre pregunta y admiración:                            Die erste Priesterin: O Himmel!
                                                               Penthesilea:
          Penthesilea:                                         Nicht? Küsst ich nicht? Zerrissen wirklich? Sprecht!
          Was! Ich? Ich hätt ihn -? Unter meinen Hunden?
          Mit diesen kleinen Händen hätt ich ihn -?            Pentesilea: Así fue, entonces...
          Und dieser Mund hier, den die Liebe schwellt -?      Gran Sacerdotisa: Tú lo heriste.
          Ach, zu ganz anderm Dienst gemacht, als ihn -!       Pentesilea: ¿Lo laceré?
          Die hätten, lustig stets einander helfend,           Prótoe: ¡Ay!
          Mund jetzt und Hand, und Hand und wieder Mund?       Pentesilea: ¿O fue de otra manera?
                                                               Móroe: ¡Horror!
          ¡Cómo! ¿Lo habré yo entonces ...? ¿Con mis perros ...?   Pentesilea: ¿Mi beso fue mortal?
          ¿Con estas mis pequeñas manos he ...?                Primera Sacerdotisa: ¡Oh cielos!
          ¿Y con mi boca que de amor desbordaba ...?           Pentesilea: ¿No fue un beso? ¿Lo desgarré, en verdad?
          ¡Ah, con qué otra misión creada y no ...!
          ¿Prestándose una a otras nuevos bríos habrán,        Las preguntas breves simulan un corte en la respiración, un
          manos y boca, boca y manos ...?                   espasmo, es decir, la reina, al darse cuenta de lo que estaba pasan-
                                                            do, siente su respiración entrecortada. Incluso, el asombro es tan
          Preguntas y exclamaciones incompletas, presagios inconfesa-  grande tanto para Pentesilea como para el resto de las amazonas
       bles,  usando  el  subjuntivo  como  escudo  para  defenderse  de  la  que nadie es capaz de acabar un verso completo.
       horrenda verdad. Este primer impacto de la parte racional, que   El intercalar, además, `desgarrar´ y `besar´, ya da la sensación
       tiene que ver con el momento presente —su presente de ver a  de que Pentesilea incluso los puede usar indistintamente, pues,
       Aquiles muerto y de una manera no digna para un héroe como  en el fondo, su discurso es inverso; lo que realmente quiere decir
       él— y la parte instintiva, que condujo a Pentesilea hasta donde se  es que lo ha besado y no desgarrado. Sin embargo, se da cuenta
       encuentra ahora —el momento anterior de cuando le dio muerte  que es un problema de perspectiva:
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