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Bibliografía
Diccionario de la lengua Española, Vigésima segunda edición,
Real Academia Española, 2001, consultado en marzo de 2010,
en: http://www.rae.es/rae.html
Freud, Sigmund. Psicopatología de la vida cotidiana. (2001).
Amorrortu: Argentina.
Freud, Sigmund. La interpretación de los sueños. (2001). Amo-
Como bien apreciamos, surge otro concepto, llamado des- rrortu: Argentina.
plazamiento. Éste, junto con la condensación, conforman los Grajeda, Ella. “El desahogo de Juanito”, en http://www.elu-
conceptos básicos para interpretar los sueños en Freud; aunque niversal.com.mx/primera/33710.html, 2 de octubre 2009.
no sólo los sueños, porque también los utilizó para explicar los Herrera Guido, Rosario. Poética del psicoanálisis. (2008). Fon-
actos fallidos y el chiste. Más bien, pensaríamos que el psicoaná- do de Cultura Económica: México.
lisis lo retoma para interpretar al inconsciente. Esto indica que Lacan, Jacques. El seminario 3: La psicosis. Paidós: Argentina.
podremos ver a éste estructurado como lenguaje, por el manejo El seminario 6: el deseo y su interpretación.
de los recursos retóricos. (1981). Paidós: Argentina.
Lacan nos dice que el desplazamiento será desde el punto de Escritos 1. (2001). Siglo Veintiuno: México.
vista de la retórica una metonimia en donde se marca lo que se Laplanche, Jean y Jean-Bertran Pontalis. Diccionario de psi-
desea de manera distinta. Así como se presentó en el ejemplo. coanálisis. (2008) Paidós: México.
Veamos el siguiente caso: al inicio del artículo se pudieron Massota, Óscar, Lecciones de Introducción al Psicoanálisis. Ge-
percatar que escribí “metaformas” en lugar de metáforas, parece disa: España.
intencional, y lo es cuando quiero mostrar a manera de juego
1 Metonimia: es una figura de retórica que se caracteriza por designar algo con el nombre
cómo puede darse el error en la escritura; sin embargo, ocurrió
de otra cosa tomando el efecto por la causa o viceversa, el autor por sus obras, el signo por la
en realidad y me percaté de él sólo hasta que la computado-
cosa significada, etc.; p. ej., las canas por la vejez; leer a Virgilio, por leer las obras de Virgilio; el
ra marcó esa palabra como incorrecta. Me causó curiosidad y
laurel por la gloria, etc. Véase en Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición,
quise presentárselas así. Este juego mostró la combinación de
real academia española, 2001.
dos palabras: metáforas y formas; el resultado fue el siguiente:
2 Metáfora: Figura retórica que consiste en trasladar el sentido recto de las voces a otro figu-
metaformas. La condensación de las dos palabras hizo que se
rado, en virtud de una comparación tácita; p. ej., las perlas del rocío. la primavera de la vida.
creara otro significado. Qué quise decir, no lo sé, creo que lo
refrenar las pasiones. Véase en Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición,
llevaré a análisis.
real academia española, 2001.
Así la condensación es una metáfora en donde el sujeto ex-
3 este ejemplo es retomado de Massota, Óscar en Lecciones de Introducción al Psicoanálisis. p. 56.
presará por analogía dos significados latentes (ocultos) por uno
4 Cf. Pag. 76, en Psicopatología de la vida cotidiana, donde expone lo siguiente: el profesor
solo manifiesto (materializado), como lo muestra el caso.
N. no reparó en su desliz; al menos, no lo rectificó, según es usual hacerlo de una manera casi
El juego de palabras no sólo se manifiesta en el habla y la es-
automática. en cambio, la mayoría de sus oyentes franceses recibieron con verdadera compla-
critura, en la lectura también existe: ¿nos ha pasado que cuando
cencia el lapsus, y éste produjo un efecto idéntico a un juego de palabras deliberado. Yo, en
leemos un cartel, alguna novela u otro tipo de documento, hay
cambio, viví este episodio, inocente en apariencia, con genuina excitación interior. Pues si bien
una palabra o frase que interpretamos contrariamente a como
no podía, por motivos obvios, inquirir al profesor como lo impone el método psicoanalítico,
se presenta? Esto es, el ojo observa otro significado y puede ser
este desliz en el habla fue para mí una prueba decisiva de la exactitud de la doctrina por usted
que nos trabemos ante el hecho de no reconocerlo.
enunciada sobre el determinismo de las acciones fallidas y la profunda analogía y nexos entre
En general, el juego de palabras, en este tenor, es la concre-
el trastrabarse y el chiste.
ción lingüística de los actos fallidos. El primero tiene un signi-
5 Cf. Pág. 265, de La interpretación de los sueños, alude a la palabra destinada a la multivo-
ficado y sentido fundamental para entender a los segundos, se
cidad. en El chiste y su relación con el inconsciente, pág. 34, dice: las palabras son un plástico
dice que el inconsciente se deja ver desde la palabra, yo agrega-
material con el que pueden comprenderse todas las cosas. También en Psicopatología de la
ría: cobra sentido desde el juego de palabras, las cuales concebi-
vida cotidiana, pág. 98-99, Freud describe el trastrabarse como una acción poética.
das así representan momentáneamente la manifestación poética
6 Grajeda, ella. “el desahogo de juanito”, en http://www.eluniversal.com.mx/prime-
del inconsciente: es la voz del poeta, dice Rosario Herrera, y el
ra/337010.html, 2 de octubre 2009.
poeta es el inconsciente.
7 Para ahondar más sobre este tema véase Freud, s., Psicopatología de la vida cotidiana, País
Por tanto, los actos fallidos nos hacen ser conscientes del
(2001).
compromiso que entablamos con nuestra habla, son poéticas que
intentan mostrarnos el compromiso que debemos entablar con
nuestra habla. En ese sentido diré que los juegos no son simples Claudia Jalife es fanática de los quehaceres cotidianos de la palabra, como son los chistes, los
casualidades, sino destellos psíquicos de nuestro inconsciente, actos fallidos y los sueños. lectora y apasionada del diván, de la lingüística, de la sociología y de
que tienen un significado y sentido en la realidad. la filosofía de la vida.
48 Palabrijes 05 primavera 2010

