Page 10 - P06
P. 10
El traductor:
lector, autor fantasma
¿Por qué existen distintas traducciones de un mismo libro? Este texto nos ofrece
una respuesta: la traducción no es simple traslado de términos de una lengua a
otra, es interpretación de lo escrito, lectura posible, recreación.
Por Susy Rodríguez Moreno Quizá el oficio del traductor es más sutil,
más civilizado que el del escritor:
Es obvio que el traductor viene después del escritor.
La traducción es una etapa más avanzada.
Jorge Luis Borges
entada cómodamente en el auditorio esperaba a Trataba de descifrar el alemán pero no tenía ni la
ser llamada. Era el ensayo de la clase de conjun- más mínima idea de cómo era, me resultaba imposi-
Stos corales. Un compañero me pidió que le de- ble. Al finalizar el ensayo no recordé mi desempeño
tuviera el libro de poesía que estaba leyendo mientras ni las indicaciones dadas, sólo tenía una angustiosa
realizaba su parte. Automáticamente lo tomé y le eché certeza: no había leído a Rilke. No, no me sabía el
una mirada. Reconocí el poema: la “Elegía primera” de poema que Rilke escribió tal cual, me sabía el poema
las Elegías de Duino de Reiner Maria Rilke. La releí que había leído en español que, además, no era el mis-
sin querer y mi hasta entonces confortable estado se mo al de ese libro de poesía. Me enfrenté, claramente,
vio perturbado, pues era el poema pero no el que me por primera vez, a la conciencia de la traducción.
sabía casi de memoria, algo, algo sutil había cambiado. La elegía comienza —y estos son los versos más
Revisé, lo volví a leer y supe que algunos pasajes que citados de las diez Elegías— así:
ya tenía “en la oreja” no eran exactamente ésos que
estaban en el libro. Mis ojos de manera involuntaria Wer, wenn ich schriee, hörte mich denn aus der Engel
se fijaron en la hoja izquierda: era el poema en alemán. Ordnungen? Und gesetzt selbst, es nähme
Sabía que Rilke era un poeta bohemio (en el sentido einer mich plötzlich ans Herz: ich verging von seinem
literal, o sea, de la zona de Bohemia en la ahora Re- stärkeren Dasein. Denn das Schöne ist nichts
pública Checa), cuya lengua materna era el alemán, als des Schrecklichen Anfang, den wir noch grade ertragen,
pero hasta entonces no había conectado ese dato: que und wir bewundern es so, weil es gelassen verschmäht,
él, efectivamente, había escrito su poema (sus poemas uns zu zerstören. Ein jeder Engel ist schrecklich.
y todo) en alemán.
Me llamaron para realizar mi parte en el ensayo. Éstos son los versos de Rilke.
No estaba lo más mínimamente concentrada en lo Las Elegías de Duino son consideradas de la parte
que tenía que hacer, sólo pensaba en lo que estaba ob- más madura del poeta. Le tomó diez años escribir-
servando; tenía todavía el libro en mis manos, mis ojos las y se han vuelto referencia placentera entre poe-
y mi mente estaban clavados en el poema en alemán, tas y lectores de poesía en todo el mundo. No es de
no lo reconocía, no lo podía leer, me era inescrutable, extrañar que existan varias traducciones, y aunque
no me llegaba ninguna imagen, ni sonora, ni mucho parezca de más decirlo, las traducciones no están a
menos visual… ¡Y era el poema de Rilke que me gus- cargo de los autores (sí hay casos, pero son muy po-
taba más! cos), sino de lectores-escritores/poetas con un en-
8 Palabrijes 06 primavera 2011

