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Hombre que Bajó a los Infiernos en sus Versos”[sic].  como sea que pueda denominarse a la obra eje de mi
          La portada mostraba al escritor a bordo de la barca de  atracción por la lectura, en la ocasión en que acompañé
          Carón asomado a las aguas del Aqueronte para mirar  a mi hermano a la editorial Porrúa ubicada en las calles
          la miseria, el sufrimiento, el terror y la degradación de  del centro histórico de la ciudad.
          las pecadoras almas que alzaban sus manos hacia el   En el capitulo XXI de mi, ya para entonces, alig-
          poeta en actitud implorante, con la intención de que,  hieresca  vida  y  por  mi  necedad  de  soñar  despierto,
          estando vivo entre los muertos, pudiera tener una ma-  casado en primeras nupcias, las canonizadas bajas pa-
          yor capacidad de interlocución con la divinidad.  siones de la carne con abundante y sabrosa guarnición
            Leí  con  avidez  el  contenido,  la  vida  agitada  del  de amor por mi primera dama, me reclutaron en las
          vate, su encuentro a edad temprana, casi la mía enton-  filas de la paternidad. Entonces, al tener en brazos a
          ces, con su amada Beatriz, fallecida en años mozos, el  mi hermoso primogénito, sangre de mi sangre, locu-
          contexto social y político de la península, en particular  ra de mi locura, sueño de mis sueños, aspiración de
          de su ciudad natal, el exilio a que fuera condenado por  mis aspiraciones, no pude evitarlo, obligado estaba de
          su actividad e ideas políticas, y el inicio de la escritura  acuerdo a la ley y la transgresión, a la buena costumbre
          de su más conocida narración. Tan sencilla publicación  y la irreverencia, a la lógica inconformal y la dialécti-
          se constituyó, sin embargo, en el puente para acercar-  ca hegeliana y marxista a bautizarlo orgullosamente
          me y profundizar en la divina escritura del no menos  y con dignidad, por decreto paterno, (¡A un lado la
          divino escribidor de divinas palabras y oraciones.  democracia y el derecho de consulta al asignar nom-
            Cargado  de  quince  años,  en  cierta  ocasión  que  bre de por vida!) con el ilustrísimo y divino nombre
          errabundeaba, el puente me llevó a una ranchería del  de Dante, quien de acuerdo a retratos que se conocen,
          Estado de México llamada San Pablo, donde tuve la  era feo de frente y de perfil, pero que si a mi hijo le ha
          fortuna de conversar con el párroco del lugar, quien  dado identidad, a mí me marcó como ganado de en-
          de buen modo y al cabo de una amena plática sobre  gorda, ensanchando no mis carnes, sino mi afición por
          temas  del  infierno,  el  cielo  y  el  purgatorio,  se  ofre-  la lectura y mi convicción por el oficio de juntar letras
          ció a prestarme por un rato y dentro de su oficina, una  para contar chismes, ficciones y una que otra versión
          versión de La Divina Comedia escrita en verso que no  de la cruda realidad.
          terminé porque dos horas y mi forma pausada de leer
          no lo permitieron. Sin embargo, esta versión, digerida
          con más entusiasmo que la primera, me motivó a des-
                                                        Alejandro Ángeles nacido chilango y vuelto trotamundos; soy un provocador, amo
          tinar los raquíticos ahorros que lograba absteniéndome
                                                        la literartura y el tequila; me gusta transgredir las normas caducas. soy estudiante de
          de golosinas y otras chucherías, a la adquisición de mi
                                                        Creación literaria de la UaCM, plantel slT.
          primer ejemplar de la danterina o dantesca o danteana,
          Palabrijes 06 primavera 2011                                                                          11
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