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El acto poético
de no ir a trabajar
Hay autores a los que preferimos no acercarnos por las opiniones que hemos
escuchado en su contra. He aquí una lectora que decide ir al encuentro de uno de ellos,
más allá de sus propios prejuicios.
Por Carmen Pollet Hernández Torres
oy sentí que jamás había visto el atardecer Imagino que no ha de ser fácil tener ese padre, pero
desde la calle de mi casa. Hoy decidí no ir sí creo que ha de ser gratificante. Nunca pensé que
Ha trabajar y quedarme exclusivamente en mi el retoño de Jodorowsky me hiciera llegar a tararear
sillón a leer un libro. Jodorowsky nunca fue mi ídolo, más de una de sus canciones. Desde ahí le comencé
pero debo reconocer que la forma en que apareció en a perder el asco al padre. Y así empezó la tarea de
mi vida tiene algún mérito. darle un lugar a Jodorowsky.
Alguna vez, al escuchar a compañeros escolares ala- Hace exactamente siete días una de mis mejores
bándolo y haciéndose los muy cinéfilos, decidí investi- amigas me llamó. A Lourdes siempre le ha parecido
gar quién era Alejandro Jodorowsky. Llegué a casa y le admirable la labor de Jodorowsky en el cine. Como
pregunté a mi padre, pues, después de todo, él tendría ya mencioné, yo no estaba de acuerdo, ya que en mis
mejor noción de quién era Jodorowsky y qué significó intentos de ver sus películas abortaba la misión y pre-
para su generación. Él me respondió lo siguien- fería hacer otra cosa como, por ejemplo, dormir.
te: “Jodorowsky es un cineasta pretencioso y Ella me llamó para invitarme a una exposición
mamón. Sus películas son raras y mamonas”. al Museo de Arte Carrillo Gil. A pesar de que
Después de escuchar esto no sentí ganas de ver vivo tan cerca, no me paraba ahí desde que era
las películas, ni de querer hacerme la interesante una estudiante de primaria, ya hace, por cierto,
como esos compañeros que creían que El topo y bastante tiempo.
La montaña sagrada eran películas casi procedentes del Quedamos de vernos en Altavista. En cuanto la
infierno y que por ello se les debía rendir culto. vi, le pregunté cuál era la exposición que veníamos a
Bastante tiempo después, volví a escuchar de Jo- ver. Ella me contestó casualmente que una sobre Jo-
dorowsky en una conversación con unos conocidos dorowsky. “Chale”, pensé.
igual de cinéfilos que los anteriores, me preguntaban Al entrar apáticamente, me di cuenta que el tema
acerca de él y yo orgullosamente decía: “Jodorowsky eran los cómics que Jodorowsky hacía cuando radicaba
es un mamón pretencioso, nunca he visto ninguna en París. Yo no sabía que Jodorowsky hacía cómics. Al
de sus pinches películas y no las necesito”. Ante la transcurrir el tiempo en esa pequeña sala blanca de mu-
respuesta de los presentes, me di cuenta de que ese seo noté que sus historietillas no estaban tan mamonas,
mamón pretencioso tenía aún más fans dispuestos a ni eran tan pretenciosas. Vi que el mensaje de los cómics
defenderlo, a casi dejar la vida en un debate. Yo no era abstracto y profundo, tenían hasta un tinte filosófico.
podía con ellos, eran más de los que yo imaginaba y Leí también parte de sus Fábulas pánicas y debo aceptar
con ellos no se podía tener un argumento negativo que me parecieron buenas. En esa exposición, que por
hacia su ídolo. cierto era concurrida, otra vez yo vs. “Jodorowsky-fans”,
Un día, al pasar las estaciones de radio, cono- descubrí que Jodorowsky era un artista completo: escri-
cí a Adanowsky, un cantante de mediana talla con bía, dirigía, dibujaba, y hasta era performancero y le hacía
letras medio profundas que es hijo de Jodorowsky. al tarot. Cambié de parecer gracias a la exposición. Pensé
12 Palabrijes 06 primavera 2011

