Page 16 - P06
P. 16
Tras las huellas del
último lector
Reseña del libro El útimo lector de Ricardo Piglia.
Por Elian De Santiago
n nuestro mundo modernizado, el acto de leer, la invención del investigador privado, “una de las mayores
lectura, se construye y transforma de acuerdo a representaciones modernas de la figura del lector”, pues es
Elos avances tecnológicos: textos electrónicos, au- quien lee la realidad, la descifra, buscando la verdad. En este
dio-libros, películas y caricaturas basadas en libros. Ante sentido, hace un recorrido iluminador por el género policia-
este panorama que nos facilita todo, ¿para qué se lee?, co, su transformación, sus rasgos característicos, al tiempo
¿vale la pena el esfuerzo? La respuesta de Piglia es, que analiza a sus protagonistas y las relaciones que se
sin duda, afirmativa. tejen alrededor de ellos. Dentro de este recorrido po-
Si la figura principal de este escenario se demos encontrarnos con Auguste Dupin de Edgar
transforma (el lector), hay algo que se mantiene a Allan Poe o Marlowe de Raymond Chandler.
través de la historia. Un vínculo tenaz: el libro y el Pero también aparecen a lo largo del texto las
mundo, la lectura y la vida. Esos parecen ser los ejes figuras femeninas, figuras necesarias en este seductor
sobre los que Piglia borda su texto, llevando a cabo una recorrido. Piglia básicamente habla de dos: la copista y la
historia cultural de ciertas prácticas lectoras, de ciertas musa, la mujer que sólo lee y la que se niega a hacerlo. En-
figuras del lector que nos atraen: lectores límite, lectores tre las primeras se encuentran aquellas magnas lectoras que
que se encuentran en el último escaño de la realidad. El aparecen en la literatura complejizando la figura moderna
primer modelo por excelencia del “último gran lector”, del lector: Ana Karenina, Emma Bovary, Molly Bloom…
aparece justo en el momento en que la oralidad se ve Si algo llama la atención en los análisis de Piglia es la
presidida por la escritura, el momento en el que hace su mirada oblicua, sui generis, que proyecta sobre la literatura.
aparición la novela moderna, y ese primer “último gran Según este autor, la lectura es un arte de la microscopía y
lector” es el Quijote, porque lleva a cabo una lectura ex- su propia actividad como crítico lo demuestra. Entre las
trema, es “quien ya ha leído todo y vive lo que ha leído”. claves de lectura que Piglia nos da, le dedica, por ejemplo,
Son algunos de estos “últimos grandes lectores” - un análisis impresionante a la figura de la papa en el Ulises
aquellos que vinculan lectura y acción, ficción y realidad- de Joyce. Un tubérculo indescifrable, sin embargo simbóli-
los que Ricardo Piglia sigue, desvela, descifra, a lo largo co, a partir del cual magistralmente escudriña en la poética
de su libro, donde el crítico argentino nos lleva de la mano del escritor irlandés. Por ello, la actividad de Piglia como
por un itinerario y topografías insólitas del “acto de leer lector es un modelo similar al de los casos que enumera a
ficción”, al tiempo que construye puentes para acercarnos lo largo del libro, capaces de observar en el mundo lo que
a textos fundamentales de nuestra literatura moderna. otros no ven. Piglia es, también, “el último lector”.
Al fijar su atención en la figura del lector, Piglia pro- Como dice del Ulises, hay que recorrer todo el libro
pone una inversión: la literatura la escriben los grandes para adentrarnos en los laboratorios de estos grandes au-
lectores. “¿Qué es un lector?” se pregunta Piglia y enton- tores contemporáneos. La lectura es el máximo medio
ces aparecen las imágenes de aquellos grandes escritores para penetrar la intimidad de la literatura. Quizá por ello,
marcados por sus lecturas: Borges, Joyce, Cortázar, Poe, al rastrear la figura del lector, Piglia nos ofrece uno de sus
Kafka, el Che Guevara, lectores puros, compulsivos, que libros más personales. Como ha dicho en otro lugar “la
se defienden del mundo inventando universos escritura- crítica es la forma moderna de la autobiografía. Uno
les. Piglia hurga en sus biografías, sus motivaciones, sus escribe su vida cuando cree escribir sus lecturas”. Ade-
razones, establece articulaciones entre ellos y sus lecturas: más de acercarnos libre y lúdicamente a diversas obras
las que hacen ellos (de la realidad y la ficción) y las que se y autores, leer este libro nos permite conocer los gustos
hacen de ellos. Lectores ávidos que en la literatura dejan y pasiones de este crítico excepcional.
constatado su fervor convirtiendo al lector en personaje.
Consecuentemente Piglia establece otro itinerario: el Elian de Santiago Barrera es alumna de Creacion literaria en la UaCM. le gusta
de los personajes que leen. Entre ellos reflexiona sobre la leerse y reescribirse a través de sus descubrimientos literarios.
14 Palabrijes 06 primavera 2011

