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nadamente, pero todos leemos todos los días porque leer  la hora que es, por ejemplo, las seis de la mañana, y po-
                      no es otra cosa que percibir signos y darles sentido.  demos determinar si levantarnos o no. Ésa ya es una pe-
                         Los signos pueden ser tan diversos como la pintura  queña lectura, elemental si se quiere, pero lectura, porque
                      que cubre una pared y nos dice qué tan vieja está una casa,  percibimos algunos signos y los relacionamos con lo que
                      el guiño que le hace una niña a otra para salirse a jugar,  sabemos: los gallos cantan al amanecer, los pájaros pían
                      un guante blanco ordenando una matanza o una palabra  especialmente cuando el día está por despuntar, los co-
                      escrita. Claro que hay signos creados como tales, y rasgos  ches se oyen con más intensidad a medida que avanza
                      de la naturaleza que nosotros convertimos en signos al  la mañana y se acercan las horas pico, etc. Relacionamos
                      percibirlos. La letra `A´ es un signo que la humanidad  esos signos con nuestros recuerdos personales a través de
                      lleva miles de años construyendo y no es ninguna otra  evocaciones, por ejemplo, “ayer se me hizo tarde y tuve
                      cosa que un signo. Recordemos que un signo es como  varios contratiempos por levantarme a las 6:10, más me
                      una fruta, tiene cáscara y pulpa: significante y significado,  vale levantarme ya”, relacionamos esos signos con nues-
                      en este caso la letra `A´es el significante, la cáscara que  tro estado de ánimo “pero ¡qué flojera! me quedaré cin-
                      nos permite reconocerla y el sonido /a/ el significado –la  co minutos más”, vemos esos signos desde nuestra clase
                      pulpa– por lo menos en nuestro idioma; en inglés el sig-  social “esto me pasa por no tener dinero, si fuera rica me
                      nificante `A´ tiene otro significado: el sonido /ei/. Como  levantaría a la hora que quisiera”, y así por el estilo. Cada
                      ven, los significantes sólo son las cáscaras que nos sirven  signo o conjunto de signos nos lleva a hacer inferencias
                      para identificar lo que buscamos, el interior de la fruta, el  y, a algo aún más interesante, a tomar postura, a decidir
                      significado.                                         acciones a partir del texto leído, a mantener o
                         El mundo es pura pulpa pues, y nosotros, los      cambiar el rumbo de nuestra vida; en el caso de
                      seres humanos, para hablar de él, le ponemos         esta lectura sencilla, únicamente a decidir si le-
                      cáscaras.                                            vantarnos o no.
                         Así pues la letra `A´ es un signo por excelencia, pero   Así pues, con los miles de signos que percibimos dia-
                      cuando sacamos la mano por la ventana para ver qué cli-  riamente  construimos  innumerables  significados,  unos
                      ma hace, la naturaleza no nos está escribiendo el signo  con más información que otros, con más o menos ex-
                      `frío´ o `caliente´ para que nosotros lo leamos, la natura-  periencias que otros, pero todos leemos siempre por la
                      leza sucede y somos nosotros quienes la interpretamos, en  sencilla razón de que es indispensable para movernos en
                      este caso, convertimos la sensación de temperatura en un  el mundo.
                      signo. Como quien dice tocamos la pulpa, el significado, y   Otra cosa es leer textos escritos, ser miembros de “El
                      le ponemos una cáscara o significante para hablar de ella.  club de los que leen y escriben” como dice Donald H.
                         Así cada día, cada hora, cada minuto percibimos mi-  Graves. Los textos escritos gozan de gran prestigio, más
                      les de signos y nuestro cerebro consciente o inconsciente-  aún si están impresos. Es como si la humanidad todavía
                      mente les otorga un significado. Me gusta recordar a un  no se recuperara de la novedad de ver las ideas de sus
                      novio que cada vez que se ponía celoso parpadeaba sin  primeros pensadores en letra de molde, como un espejis-
                      parar. Su discurso verbal era muy cool y él trataba de disi-  mo de las tablas de los mandamientos que venían escritas
                      mular su inquietud, pero los párpados lo delataban, eran  desde el cielo y eran la verdad incontestable… ni siquiera
                      un signo inequívoco con el cual yo podía leer su sentir,  accediendo a las impresoras caseras en las que podemos
                      morder esa fruta.                             plasmar en tipografía cualquier burrada que se nos ocurra,
                         “Dar sentido” se trata de hacer un tejido: al signo per-  podemos quitarle la investidura de legitimidad a la letra
                      cibido le trenzamos lo que nosotros sabemos acerca de  impresa, si lo dice un libro, debe ser verdad. Changos.
                      él, lo que nos evoca personalmente, lo que sentimos en   Entre los seis mil millones de personas que aproxima-
                      ese momento, en ese contexto, y lo hacemos desde donde  damente somos por estas fechas en el mundo, los letrados
                      estamos situados: en qué momento histórico, en qué clase  no somos mayoría y entre los letrados, los lectores, las
                      social, en qué género, etc. Ese tejido es el que conforma  personas que utilizan los libros para obtener información
                      un texto.                                     o solaz son todavía menos. Una élite. No digamos los que
                         Imagínense, por ejemplo, que al despertar, antes de  leen literatura deliberadamente.
                      abrir los ojos comenzamos a percibir algunas expresiones   La  literatura  es  un  tipo  especial  de  texto  porque
                      de la naturaleza como el sonido de los pájaros, los gallos,  —como todo arte— posibilita el ingreso a otros mun-
                      la intensidad o penumbra de la luz solar que sentimos  dos, imaginarios, pero sobre todo mundos interiores en
                      en los párpados, y también algunas señales humanas, el  los que, siguiendo a los personajes, el lector se descubre a
                      mayor o menor flujo de autos, la afluencia de personas,  sí mismo (un clarísimo ejemplo es Bastián Baltasar Bux
                      el ruido de los vecinos… de todos esos signos inferimos  siguiendo a Atreyu para encontrarse), se construye o re-
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