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Kigin y firmaba sus primeros poemas con el seudónimo 3
de “Sobo”. En cierto momento, Basho se traslada a Edo Al alba los cazadores
(Tokio) donde es discípulo del poeta Soin y cambió su atan a sus flechas
seudónimo por el de “Tosei”. Pero, sin dejar de lado la blancas hojas de helechos.
gran tradición de la poesía japonesa, poco a poco Basho Yasui
crea una nueva poesía a la que integra sus inclinacio-
nes espirituales que comparte con el maestro de Zen, 4
el monje Buccho (1673-1715). Además, debido a que Abriendo de par en par
un discípulo le obsequia una planta de basho (plátano), la puerta norte del palacio:
decide adoptar este sencillo nombre como su último ¡la primavera!
seudónimo, con el que en la actualidad se le conoce. Basho
Durante el período Edo (1615-1867), el tercer Sho-
gún Iemitsu limitó el comercio con otras naciones e im- 5
pidió la salida de los japoneses. Sin embargo, durante dos Entre los rastrillos
siglos la sociedad japonesa vivió una época de valoración y el estiércol de los caballos
del arte popular y refinado a la vez. En el plano religioso humea, cálido, el aire.
el budismo derivó en el Zen (meditación) que postula Kakei 6
que las virtudes se obtienen mediante una iluminación
instantánea. El Zen liberó moralmente a los samuráis Si observamos detenidamente, esta práctica japonesa
al insistir en la comprensión de la existencia tanto en de poema colectivo se parece a uno de los juegos poéti-
cuerpo como en espíritu, fue una preparación para com- cos que realizaban los surrealistas llamado “cadáver ex-
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prender y responder a las experiencias vitales presentes, y quisito”. En el caso de Basho y sus amigos, las estrofas
el punto de partida de una estética de la contemplación en su renga o haikai apenas están unidas por el tema de
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pura que ha originado obras de arte exquisitas . la transición: de la noche al crepúsculo, del invierno a la
La tradición de la poesía japonesa empieza a cam- primavera. Pero las estrofas sueltas, los haikús, continua-
biar desde el siglo XVI, cuando un budista, el antiguo ron cultivándose, como los de la poetisa Kaga No Chiyo
samurái Yamasaki Sokan se encuentra con su maestro (1703-1775) quien realizó haikús que trasmiten una sen-
Hoshi Sokan, el inventor del haikú, y con otros con- sación de agridulce ironía romántica:
discípulos componen un renga (estrofas encadenadas
de varios poetas compuestas por 17 sílabas), en el que Batalla de luciérnagas
cada estrofa constaba de dos versos de 5 sílabas y uno ¿Es un río
de 7. Era una forma poética más breve que la cultivada o la noche flota?
en Japón con anterioridad llamada tanka de 31 sílabas, ¡Oh, cuántas luciérnagas!
constituida por estrofas de 5 versos. A la nueva forma
poética le llamaron haikai, mientras que a su estrofa Adiós a la vida
inicial se le denominó hokku y a la estrofa indepen- Después de ver la Luna
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diente le nombraron haikú, ésta se caracterizó por su dejo esta vida
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ingenio y sentido del humor . El renga o haikai se fue con su bendición.
popularizando tanto, que en el siglo XVII Basho com-
puso también uno con algunos amigos: Ausencia
Cuando me levanto
1 o me acuesto,
El aguacero invernal, ¡qué vacío
incapaz de esconder a la luna, el mosquitero! 8
la deja escaparse de su puño.
Tokoku Es interesante observar que los haikús se parecen mu-
cho a los epigramas grecolatinos y españoles, al ser compo-
2 siciones poéticas breves, donde se expresa un pensamiento
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Mientras camino sobre el hielo festivo o satírico con precisión y agudeza ; características
piso relámpagos: que son evidentes en los realizados por el pintor del dia-
la luz de mi linterna. rio Sendas de Oku, Yosa Buson, quien con gran sentido del
Jugo humor creó su propia producción de haikús:
Palabrijes 06 primavera 2011 33

