Page 46 - P06
P. 46

Cuerpo,





                                fragmentación




                                             y poesía










                           Girondo y el erotismo. La poesía y el cuerpo. Éste es un texto sobre la obsesión
                                 masculina por los senos y su deslumbrante presencia en la poesía.

                                                        Por Guillermo Lescano


                               i  punto  de  arranque  es  la  idea  de  cuerpo,   La camarera me trae, en una bandeja lunar, sus senos semides-
                               entendido  como  parte  de  la  naturaleza.  Es   nudos... Unos senos que me llevaría para calentarme los pies
                      Mun  punto  de  partida  necesario  para  poder   cuando me acueste.
                      entenderlo, también, como parte de la cultura. En este
                      último sentido, el cuerpo sería una construcción cultural,   Los pechos, en el ejemplo arriba citado, son capaces
                      particularmente masculina. Con la palabra “construcción”  de representarse en una imagen cinética con una carga
                      quiero enfatizar que no es natural la idea que los hombres  irónica. El poema, fechado en 1920, es anterior al Ro-
                      tenemos del cuerpo femenino. Obedecemos a prácticas  mancero gitano de Federico García Lorca. Vale la pena
                      sociales ya inscritas en el inconsciente. Por esta razón se  un comentario aparte: los senos, ofrecidos en bandeja,
                      trata de una idea que ha dominado en la cultura. A la  corresponden a una imagen del poema titulado “Marti-
                      idea de cuerpo añado la noción de fragmentación. La  rio de Santa Olalla” (“El Cónsul pide bandeja / para los
                      fragmentación la podemos pensar en todos los sentidos  senos de Olalla”; “El Cónsul porta en bandeja / senos
                      y, muy en lo particular, el concepto se vincula con el cu-  ahumados de Olalla”). Se refiere a la mártir gitana Olalla.
                      bismo, una escuela de vanguardia surgida en los inicios  Se trata de un romance histórico de García Lorca y el
                      del siglo XX. Pongo un ejemplo: una pintura, como el  episodio es recreado con seriedad y dramatismo. En el
                      Guernica de Picasso, fragmenta la representación con el  caso de Girondo, lejos de todo compromiso con referen-
                      propósito de evocar la sensación de simultaneidad.  tes históricos, la intención no busca tanto la descripción
                         Lo que sigue es un juego, o un ejercicio, que se pro-  de los senos como la de acusar la posición de la bandeja,
                      pone  señalar  la  fragmentación  del  cuerpo  femenino  a  superpuesta en primer plano al torso, y la insinuación de
                      partir de algunas imágenes que proceden del poeta ar-  los senos ofrecidos al deseo.
                      gentino Oliverio Girondo (1891-1967). El juego tiene   Los  senos  también  son  objeto  de  tratamiento  hu-
                      la finalidad de ilustrar el imaginario masculino tal como  morístico, como en esta otra alusión, tomada de “Apunte
                      funciona en una cultura que nunca ha dejado de ser pa-  callejero”:
                      triarcal. Son citas aleatorias, pero acotadas a la década de
                      los veinte. En su mayoría proceden de Veinte poemas para   En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos
                      ser leídos en el tranvía (1922) y Calcomanías (1925).  senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas.
                         Propongo, pues, observar la fragmentación, el cuerpo
                      de la mujer a la luz de las obsesiones del poeta citado.   Los senos se relacionan por contigüidad con el ero-
                      De lo anterior resulta que el busto femenino, como una  tismo. Pero en el ejemplo citado se constituyen en una
                      significativa parte de un todo, es susceptible de propor-  sustitución flagrante: es la mujer (el todo), la que se pasea,
                      cionar una importante visión del erotismo. En un poema  la que busca una sonrisa. El adjetivo “bizcos”, ¿no será
                      titulado “Café-concierto”, leo:               una traslación del adjetivo del plano referencial a otro,
       44                                                                                           Palabrijes 06 primavera 2011
   41   42   43   44   45   46   47   48   49   50   51