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Cuerpo,
fragmentación
y poesía
Girondo y el erotismo. La poesía y el cuerpo. Éste es un texto sobre la obsesión
masculina por los senos y su deslumbrante presencia en la poesía.
Por Guillermo Lescano
i punto de arranque es la idea de cuerpo, La camarera me trae, en una bandeja lunar, sus senos semides-
entendido como parte de la naturaleza. Es nudos... Unos senos que me llevaría para calentarme los pies
Mun punto de partida necesario para poder cuando me acueste.
entenderlo, también, como parte de la cultura. En este
último sentido, el cuerpo sería una construcción cultural, Los pechos, en el ejemplo arriba citado, son capaces
particularmente masculina. Con la palabra “construcción” de representarse en una imagen cinética con una carga
quiero enfatizar que no es natural la idea que los hombres irónica. El poema, fechado en 1920, es anterior al Ro-
tenemos del cuerpo femenino. Obedecemos a prácticas mancero gitano de Federico García Lorca. Vale la pena
sociales ya inscritas en el inconsciente. Por esta razón se un comentario aparte: los senos, ofrecidos en bandeja,
trata de una idea que ha dominado en la cultura. A la corresponden a una imagen del poema titulado “Marti-
idea de cuerpo añado la noción de fragmentación. La rio de Santa Olalla” (“El Cónsul pide bandeja / para los
fragmentación la podemos pensar en todos los sentidos senos de Olalla”; “El Cónsul porta en bandeja / senos
y, muy en lo particular, el concepto se vincula con el cu- ahumados de Olalla”). Se refiere a la mártir gitana Olalla.
bismo, una escuela de vanguardia surgida en los inicios Se trata de un romance histórico de García Lorca y el
del siglo XX. Pongo un ejemplo: una pintura, como el episodio es recreado con seriedad y dramatismo. En el
Guernica de Picasso, fragmenta la representación con el caso de Girondo, lejos de todo compromiso con referen-
propósito de evocar la sensación de simultaneidad. tes históricos, la intención no busca tanto la descripción
Lo que sigue es un juego, o un ejercicio, que se pro- de los senos como la de acusar la posición de la bandeja,
pone señalar la fragmentación del cuerpo femenino a superpuesta en primer plano al torso, y la insinuación de
partir de algunas imágenes que proceden del poeta ar- los senos ofrecidos al deseo.
gentino Oliverio Girondo (1891-1967). El juego tiene Los senos también son objeto de tratamiento hu-
la finalidad de ilustrar el imaginario masculino tal como morístico, como en esta otra alusión, tomada de “Apunte
funciona en una cultura que nunca ha dejado de ser pa- callejero”:
triarcal. Son citas aleatorias, pero acotadas a la década de
los veinte. En su mayoría proceden de Veinte poemas para En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos
ser leídos en el tranvía (1922) y Calcomanías (1925). senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas.
Propongo, pues, observar la fragmentación, el cuerpo
de la mujer a la luz de las obsesiones del poeta citado. Los senos se relacionan por contigüidad con el ero-
De lo anterior resulta que el busto femenino, como una tismo. Pero en el ejemplo citado se constituyen en una
significativa parte de un todo, es susceptible de propor- sustitución flagrante: es la mujer (el todo), la que se pasea,
cionar una importante visión del erotismo. En un poema la que busca una sonrisa. El adjetivo “bizcos”, ¿no será
titulado “Café-concierto”, leo: una traslación del adjetivo del plano referencial a otro,
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