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los seres humanos, sean de la raza que sean. El grotesco  masculina en una sociedad represiva que genera diferentes
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          degrada a las personas, no tanto por racismo como por  grados de neurosis colectiva) . El vigilante es un director
          convicción vanguardista. Así, entre el “referente” y la ex-  de orquesta, los ruidos de la ciudad son la orquesta. Y los
          presión se interpone un nuevo “referente cultural”.   senos constituyen ¡la esperada parte solista!
          Ésta sería, para mí, la perspectiva adecuada para     No abundan las alusiones a los pechos conce-
          hacer una lectura crítica tanto del poema como de   bidos como parte de la maternidad. De acuerdo
          expresiones específicas del mismo, por ejemplo, el uso de  con lo anterior, la observación es más que obvia. Pero
          la palabra “ubres” para referise a los senos.  nunca faltan las excepciones: en el poema “Plaza” aparece
            Además de lo anterior, con el humor, es muy posible  un individuo descrito como
          evitar el melodrama y el romanticismo. La descripción
          de  Dakar,  puerto  obligado  para  los  turistas  en  tránsi-  Uno de esos hombres con bigotes de muñeco de cera, que enlo-
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          to , es una tentación que ofrece el pintoresquismo fácil.   quecen a las amas de cría y les ordeñan todo lo que han ganado
          Cabe aclarar que los viajes en barco suponían pasajeros   con sus ubres.
          con recursos económicos. Los viajes en avión no estaban
          ni democratizados ni difundidos como en la actualidad.   Las  recurrencias  temáticas  insisten  en “Juerga”,  un
          Retomo el asunto del pintoresquismo: el romanticismo y  poema de Calcomanías. Los senos son la sinécdoque es-
          la solemnidad son tentaciones que se pueden evitar con  perada por el público:
          asociaciones inesperadas. El humor conduce a la disloca-
          ción surrealista en la descripción del corso carnavalesco.   De pronto
          Leo en el poema titulado “Corso”:               en un sobresalto de pavor,
                                                          la cortina deja pasar seis senos
            mientras las chicas                           que aportan tres “mamás”.
            se sacan los senos de las batas
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            para arrojárselos a las comparsas.            Y por último, esta imagen tomada de un textículo que
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            En “Biarritz” se describe una escena de un casino, con los  dista Martín Fierro:
          jugadores en torno a una mesa. Entre ellos destacan “unas
          tetas que saltarán de un momento a otro de un escote, y lo   Hay poetas demasiado inflamables. ¿Pasan unos senos recién
          arrollarán todo, como dos enormes bolas de billar”. El tono   inaugurados? El cerebro se les incendia. ¡Comienza a salirles
          de amenaza recuerda el clima descrito por Leopoldo Lugo-  humo de la cabeza!
          nes en “Himno a la luna”. En una estupenda estrofa dice:
                                                          Los ejemplos proporcionados, con su desborde me-
            La rentista sola                           tafórico, describen los senos y recrean el imaginario mas-
            Que vive en la esquina                     culino con sus personajes sorprendidos en lo cotidiano: la
            Redonda como una ola,                      camarera, la paseante vista por una familia, la orquesta de
            Al amor de los céfiros sobre el balcón se inclina;  tango. No faltan las mujeres africanas, cuyos senos, en lu-
            Y del corpiño harto estrecho,              gar de dar leche, dan tazas de chocolate, los corsos épicos
            Desborda sobre el antepecho                de comienzos del siglo XX, el tránsito de la ciudad, las
            La esférica arroba de gelatina.            amas de cría, las coristas de un cabaret, los poetas obse-
                                                       sos..., como el propio Girondo. Hasta aquí, el abanico de
            Girondo poetiza la obsesión masculina por los senos,  esas partes privilegiadas, esos fragmentos que han dado
          capaces de invadir todo el espacio urbano. Sólo con la  origen a muchos dichos y entredichos en nuestra cultura
          hipérbole se puede expresar la atracción que ejercen. En  que se sostiene, todavía, en una base patriarcal.
          “Pedestre”, se lee:
                                                        1 en la década de los veinte lo más frecuente eran los viajes a europa en barco. Dakar era un punto
            De repente: el vigilante de la esquina detiene de un golpe de   obligado, si el viajero procedía de sudamérica.
            batuta todos los estremecimientos de la ciudad, para que se oiga   2 remito al famoso ensayo de Freud, ”el malestar en la cultura“.
            en un solo susurro, el susurro de todos los senos al rozarse.  3 Textículo, neologismo acuñado por la poeta argentina alejandra Pizarnik.


            La imagen citada alude no tanto a una degradación   Guillermo Lescano Allende es profesor de lenguaje y Pensamiento. lee y escribe a
          expresionista como la constatación de la idea fija, en cierto   discreción. Pero esto es lo menos que le importa. suele decir:  No es poca cosa”,  porque se
          modo un “homenaje”. (“Homenaje”, claro, desde la mirada   trata de una clave sencilla pero muy eficaz.
          Palabrijes 06 primavera 2011                                                                          47
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