Page 56 - P07
P. 56

En busca
                                                                   pia perspectiva. No obstante, una respu esta al intenso
                                                                   bloqueo literario puede ser “la creaci ón de un alter ego”
                                                                   que tendría la función “de ayudar al desbloqueo”, como
                                                                   lo sugiere Jaques Vaché. La creaci ón de un ser que nos
                                                                   ayude a salir de la vacuidad de ideas im plica la inven­
                                                                   ción de un yo mítico, un ente que puede ser la solución                                           de los
                                                                   al  problema.  Esto  se  ve  reflejado  en  al gunas  novelas
                                                                   donde la figura del alter ego es crucial: Henry Chinaski,
                                                                   en La senda del perdedor de Charles Bu kowski, y Arturo
                                                                   Bandini, en Pregúntale al polvo y Espera la primave ra,                                      lectores
                                                                   Bandini de John Fante.
                                                                      La respuesta al bloqueo debe de ser inmedia ta, se
                                                                   debe recurrir a cualquier as bajo la manga. Si es ne­
                                                                   cesario, atreverse a visitar la intimidad de los demás.                                    perdidos
                                                                   Leer diarios es un modo de escabullirse del agrafis-
                                                                   mo, pues como dice Vila­Matas, los diari os íntimos
                                                                   pueden “aumentar la libido literaria” y convertirse en
                                                                   “aliados  del  ágrafo  debido  a  que  en  su  soltura  im­                                    Este texto te invita a hacer un
                     En verdad llegamos al grado de sentir nos inferiores a   plican  un  lector  personaje”.  De  ahí  se  deri va  otra                         viaje a través del tiempo, por
                   nuestros escritos. Para mí, éste es el mo tivo que muchas   estrategia complementaria: combatir el “mal á grafo”
                                                                                                                                                               caminos que te llevarán a descifrar
                   veces me aleja del intento de ha cer literatura, de expre­  convirtiéndonos en diaristas. Llevar un dia rio im plica                          lenguajes del pasado, restos de
                   sar mis deseos en el papel, de dejar una huella impresa   escribir  a  toda  costa,  establecer  el  oficio  como  una
                   en el tiempo. Sin embargo, esto no nos debería afectar   disciplina privada y ser dueño de un laboratorio de                                       mensajes antiguos…
                   ya que, en todo caso, el escritor permanece en la memo­  escritura.                                           Por Krystyna Libura
                   ria de quien lo lea. Esto, sin duda, debe ser un aliciente   El quedarse sin ideas es el peor demonio del escri­
                   para la escritu ra. Cierta búsqueda de trascendencia, pero   tor. Y la escritura misma tiende en muchos sentidos al                                          que una mente humana cifró, otra puede descifrarlo. Lo
                   también el autoconocimiento, puede ayudarnos a salir de   mal. Lobo Antunes lo plantea de este modo:          I                                              sorprendente es que, mien tras luchaba por encontrar la
                   lo an gustiante de esa atrofia del verbo de la que habla                                                                                                     clave de la lectura del lengua je maya, se encontraba en
                   Cioran: “Las fuentes de inspiración de un escritor son sus   Escribir es como drogarse, se empieza por puro placer,   Se ha dicho de la escritura que pocos pueblos la inven­  el frío Leningrado, muy lejos de nuestras tierras. Esto es
                   vergüenzas; quien no las descubra en sí mismo o las eluda   y acabas organizando tu vida como los droga dos, en­  taron pero muchos se beneficiaron de ella. Mesoamérica  un claro ejemplo de que la escritura nos permite comu­
                   está condenado al plagio o a la crítica”. En cu alquier caso,   torno a tu vicio, y ésa es mi vida. Hasta cuando sufro lo   fue uno de los contados lugares en el mundo donde sur­  nicarnos a través del tiem po y del espacio. El trabajo de
                   luchar contra el bloqueo es la meta constante a cumplir,   vivo como un desdoblamiento. El hom bre está sufrien­  gió un sistema original de plas mar en un soporte material  Knórosov fue solamente el prin cipio de un largo proceso
                   el no dejar que los fantasmas li terarios o los “topos malig­  do, y el escritor está pensando cómo aprovecharse de   el lenguaje humano.                    —aún inconcluso— para re descubrir la escritura maya.
                   nos” nos roben la literatura y la encierren en sus guaridas   ese sufrimiento para su trabajo.                  Los  antiguos  mexicanos  lo  grabaron  en  piedras,  lo  Para la escritura mixteca, semejante esfuerzo lo realizó
                   subterráneas (dentro de esa geografía imaginaria que di­                                                      pintaron en vasijas y lo dibujaron en papeles hechos de  Alfonso Caso.
                   buja Vila­Matas en El mal de Montano).             Si la literatura es un tipo particular de enferme­         fibras de agave o de corteza de árboles, así como tiras de   Al  hablar  de  estos  distintos  descifradores,  hay  que
                     Sigo  buscando  respuestas  ante  mi  temor  primero.   dad, y su ausencia también nos hace sufrir, no cabe   piel de venado.                              aclarar que en el México antiguo había dos ti  pos de es­
                   Una apta para el desarrollo de nues tras ideas dentro del   duda de que es necesario buscar modos para disfru­  Sin embargo, en cuanto llegaron, los españo les des­  critura: una registraba la pronunciación de las pa labras y
                   orden literario es la de irse lejos, partir en busca de otros   tar en la medida de lo posible esta tarea. Para mí es   truyeron muchos documentos por considerar que su con­  otra su significado.
                   mundos, tal como lo hace El Che Guevara en sus viajes   simple destino. No entiendo la vida de otra manera.   tenido era “demoníaco”. El conocimiento de cómo leerlos   Por ejemplo, la escritura con la cual escribo este ar­
                   alrede dor de varios países en compañía de su diario. En   Ay de aquel que, marcado por un destino literario, se   cayó en el olvido durante siglos. Las estelas, la cerámica y  tículo es fonética, ya que transcribe de manera bastan te
                   él hace notas, apunta y narra lo que vive en los lugares   a treva a vivir sin palabras y sin ideas, puesto que es­  los códices permanecieron mudos para sus posibles lecto­  precisa la forma como pronunciamos las pala bras, fo nema
                   visitados ya que, como afir ma Ricardo Piglia:  “[...] ser   taría condenado a permanecer en el anonimato, que   res, porque la escritura sólo habla en la mente del lector.  por fonema, representándolos con letras.
                   escritor es tener ese fondo de ex periencia sobre el que se   es la peor muerte para cualquiera que viva del oficio   Apenas en el siglo XX se planteó el gran reto de releer   Los suertudos que usamos una escritura que se basa
                   apoyan y se definen la forma y el estilo. Escribir y via­  de pensar.                                         nuevamente esas formas de escritura, desafí o se mejante al  en fonemas tenemos que aprender en la escuela un muy
                   jar, y encontrar una nu eva forma de hacer literatura, un                                                     que presentan las historias de misterio, ya que había que  re ducido número de signos, unos 26, pero ¿cuántos signos
                   nuevo modo de na rrar la experiencia”. Aunque funjamos                                                        descifrar el código en el cual esta ba o culto el mensaje que  deberíamos aprender si por cada sílaba usára mos un signo
                   en el papel de dioses, creadores de un universo imagina­                                                      nos remontaba al pasado.                       diferente? Ése es el grado de compleji dad que tiene, por
                   rio, si empre debemos regresar al mundo real para des­                                                          Para la escritura maya, a pesar de que algunos ya ha­  ejemplo, la escritura maya, basada en un sis tema silábico.
                   pejarnos y sentirnos vivos.                     Eduardo, alumno de Comunicación y Cultura, gusta de las letras y de tomar trozos   bían  declarado  que  la  escritura  maya  era  indescifra ble,   Las escrituras fonéticas tienen también ciertas desven­
                     A veces, uno se siente mejor en un mundo integrado   de la realidad para hacerlos historia, además de que está enamorado de las letras y   esta proeza la logró el lingüista ruso Yuri Knórosov, quien  tajas. Por ejemplo, nosotros los hispanoparlantes, aunque
                   por personajes que nos hacen ver la reali dad desde su pro­  de las mujeres que se enamoran de ellas...       emprendió su trabajo con la firme con vicción de que lo  utilizamos el mismo alfabeto que los ingle ses, tenemos que
      54                                                                                             Palabrijes 07 otoño 2011   Palabrijes 07 otoño 2011                                                                               55
   51   52   53   54   55   56   57   58   59   60   61