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sienten incómodos o constreñidos; otros nunca se han  el mismo que ha tenido lugar desde los comienzos del   avanzada. No nos haría mal recordar que la escritura  subsistencia no para amoldarse sino para volverse más
                         acercado a él y tienen orígenes y aspiraciones diferen-  lenguaje: su transmisión oral, con la que comenzaron   misma es una forma de tecnología, que se ha servido  extraña: para experimentar siempre más radicalmente,
                         tes, condicionadas más por su vida en línea que por los  todas las culturas humanas, exigía una atención perma-  de otras para seguir cumpliendo con su propósito de  arriesgarse de maneras absurdas, equivocarse especta-
                         ejemplos del pasado. Se puede observar, por ejemplo,  nente de los escuchas y el uso constante de la memoria   siempre: servir de extensión y amplificación a la me-  cularmente. O, de vez en cuando, para entregar logros
                         la enorme profusión de escritura literaria en Twitter.  por parte de los hablantes, pero permitió el florecimien-  moria humana por medio del lenguaje. Lo olvidamos,  que hubieran sido imposibles de realizar en cualquier
                         Aunque la mayor parte de los muchos millones de  to de la narración breve y de la poesía en sus formas   en países como éste, a causa del atraso del sistema edu-  otro ambiente.
                         mensajes diarios que se publican en esa red son, en el  clásicas; la escritura manual dio pie a la existencia de   cativo y la separación creciente entre las ciencias y las   En México ya sucedía algo semejante desde el siglo
                         mejor de los casos, comunicaciones de mínimo alcan-  textos de más largo aliento y consolidó la lectura lineal   humanidades; este olvido, me parece, contribuye a que  pasado, que tuvo un canon poderoso pero también una
                         ce, ruido de fondo de un entorno social más o menos  como el modo fundamental de descifrar y experimentar   olvidemos también el valor de la literatura —de ese uso  literatura riquísima en sus márgenes, para los que se
                         limitado, la escritura con propósitos expresivos abunda:  el texto; la imprenta de tipos móviles y sus numerosos   específico del lenguaje y la escritura, que usa la tecno-  cerraban todos los canales de distribución y reconoci-
                         la restricción del tamaño de los textos publicables (140  descendientes ocasionaron la difusión explosiva de lo   logía para sus propios fines— porque la aleja de noso-  miento “normal”. Pero ahora esos márgenes, sospecho,
                         caracteres) fuerza a la brevedad, pero también a la con-  escrito, y el ascenso de la novela como la conocemos   tros: le quita una forma de ser menos inasible y de verse  están en internet, y quienes los habitan, aunque siguen
                         cisión, y vuelve menos onerosa la redacción apresurada;  actualmente, a la vez que fijaron numerosos aspectos de   como parte de la existencia cotidiana.  siendo menospreciados e ignorados en los recuentos de
                         la fugacidad de la publicación facilita la eliminación de  la producción material y el consumo de libros.  En México este problema es un poco más urgente  la alta cultura, están, una vez más, adelantados a ésta,
                         los textos imperfectos y estimula la creación de nuevos   La ciberliteratura, que así podemos llamarla, no es   porque la distancia a la que me refiero es aún más gran-  desarrollándose en un medio que aún no terminamos
                         textos. Rapidez en vez de lentitud y abundancia, in-  más, ni menos, que la continuación de esas transforma-  de y penosa que en otros lugares. La literatura, para la  de aceptar pero en el que está no solamente el presente
                         cluso exceso en vez de contención. Géneros breves de  ciones en otros medios.                        mayoría, también es innecesaria. La marginación de la  que ya vemos, sino el verdadero futuro de la escritura y,
                         la literatura impresa como el aforismo o la minificción   Por otra parte, las transformaciones precisas que   cultura literaria es un círculo vicioso: como se da desde  de hecho, de casi todas las formas de nuestra relación
                         se dejan trasplantar sin dificultad a este medio distinto  propone, y en especial las de la escritura, pueden ser in-  la escuela, que privilegia la lectura utilitaria y estricta-  con el lenguaje: el que no haremos ni veremos nosotros.
                         y otros nuevos –otros grupos de textos con caracterís-  cluso más radicales que las que trajo la invención de la   mente para fines prácticos inmediatos, ocasiona que se   Sería comprensible que esa perspectiva nos inquie-
                         ticas afines– aparecen. Variaciones sintácticas, acerca-  imprenta. El desprestigio de la idea de la permanencia   contraiga cada vez más el mercado editorial. La con-  tara. Tal vez el autor profesional desaparezca efectiva-
                         mientos a la crónica, poemas, competencias de ingenio,  —de la obra memorable, del canon literario— plantea   tracción asegura que la mayor parte de los escritores  mente en el mundo entero y su papel se reparta entre
                         palíndromos y otros juegos. Muchos de ellos no tienen  muchas alternativas aparte de las que ya he menciona-  no pueda mantenerse jamás con su trabajo, como ha  todos nosotros; tal vez la jerarquía del libro y la pu-
                         influencias librescas y ni siquiera las buscan: una parte  do, y la más inquietante podría ser la de los escritores   venido sucediendo desde hace décadas. Esta dificultad  blicación no sólo se modifique sino desaparezca por
                         cada vez mayor de quienes se interesan en semejantes  que se negaran a rescatar sus textos y los dejaran per-  ocasiona que, en lugar de buscar lectores que de todas  completo; tal vez los géneros literarios tradicionales se
                         modos de escribir no sólo se comunican habitual o has-  derse, lo que en el mundo en línea de hoy es más simple   formas no están allí, o están muy lejos: en otros países  transformen hasta volverse irreconocibles, lo que sería,
                         ta exclusivamente desde un teclado de computadora o  y más definitivo que en muchos otros momentos de la   y otros medios literarios, muchos escritores intenten  por lo demás, perfectamente normal: lo mismo sucedió
                         de teléfono, como ya he dicho, sino que se ha formado  historia. Puede ser que a muchos creadores, de los que   acomodarse en el sistema realmente existente de otros  en el tiempo de Gutenberg, por ejemplo.
                         con lecturas de sitios web, revistas electrónicas y, si aca-  en otras épocas hubieran sido miembros de grupos y   modos: como diletantes, como pluriempleados, como   Quién sabe qué sucederá, pues, con esa nueva escri-
                         so, ebooks y archivos pdf. Por otra parte, este grupo no  generaciones literarios, les interese solamente la expe-  becarios profesionales, como funcionarios. Las obras  tura y con quienes la practicamos. En esto me incluyo
                         tiene en alta estima al libro impreso ni a la validación  riencia momentánea de la creación alrededor de otros,   que se producen no necesitan ser leídas salvo por otros  a mí pero también a buena parte de ustedes. En el peor
                         implícita en la tarea de saltar las vallas de la publica-  de otras presencias manifestadas en otros textos, en el   colegas, y no lo son. La cultura literaria se margina un  de los casos, estoy seguro de que quien lo desee, y mu-
                         ción convencional. Si algunos entre ellos se deciden a  entorno virtual de su preferencia: que ignoren por com-  poco más, y así sucesivamente.    chos que no se lo proponen, seguirán interpretando el
                         “publicar”, a dar forma a un trabajo completo y unita-  pleto el futuro y no les moleste permanecer en el leer/  El único rasgo positivo que veo en una situación  papel mítico del escritor: el que es anterior incluso a la
                         rio, puede que decidan no esperar y lancen sus propias  escribir colectivo.                          así es que ambientes como internet resultan excelentes  escritura, porque es el del cantor o del contador de his-
                         ediciones electrónicas; también puede que se contenten   Esta opción no considera la publicación de libros ni   laboratorios de la escritura literaria todavía por venir.  torias: el miembro de una comunidad que, para benefi-
                         con las opciones disponibles de recolección de notas y  de ningún otro documento que pueda ser testimonio o   No es sólo que, como se discute desde hace tiem-  cio de ella, impulsaba el uso del lenguaje y lo dedicaba
                         enlaces que permiten a cualquiera realizar una curadu-  recuerdo a largo plazo del acto creativo. Imposible sa-  po, parezca que la figura del artista profesional como  a crear o a preservar grandes historias, a expresar los
                         ría de sus propios textos, o de los textos de otros, con  ber si una práctica así podría volverse mayoritaria, pero   la entendemos hoy está en extinción precisamente a  hechos más tremendos y más conmovedores, a servir
                         muy pocos recursos.                           ya hay quienes crecen en ese tipo de escritura: trabajo   causa de la distribución digital. Lugares sin influen-  como depósito de una memoria fiel, capaz de vivir más
                            En el fondo, Twitter, como cualquier otra de las for-  para el instante, resignado (o entusiasmado) con su to-  cia de un mercado local que prácticamente no existe,  que cualquier individuo y de preservar la identidad y
                         mas de comunicación disponibles por internet, no es  tal agotamiento.                                o de un mercado global que no necesita el trabajo lo-  la experiencia de su tribu, de su nación o de su pueblo.
                         más que un recipiente o un canal. Lo que se escribe en                                               cal, son terreno fértil para lo que podríamos llamar una  Eso ocurre ya, a su modo, todos los días en internet. La
                         él queda condicionado parcialmente por las restriccio-                                               escritura pobre. Pobre económicamente, por supuesto,  forma de la experiencia actual es muy distinta, y desde
                         nes del medio pero, al menos en potencia, es capaz de                                                recordando la definición del “teatro pobre”: reducido  afuera no termina de poderse ver, e inquieta porque sus
                         superarlas o, mejor aún, de aprovecharlas: de cambiar  Todavía hoy, a pesar del contacto y el uso constante,   deliberadamente a sus elementos mínimos de crea-  escasos rasgos visibles son muy extraños. Pero nosotros
                         su forma para ajustarse a lo que el medio le pide y a  muchas personas siguen creyendo que la escritura, y   ción, del polaco Jerzy Grotowski. La escritura pobre es  somos quienes la estamos viviendo.
                         la vez de descubrir, en esa forma, posibilidades nuevas.  en especial la escritura literaria, son del todo ajenas a   más factible en situaciones como la presente, en la que
                         Aquí están las modificaciones en el estilo literario que  la tecnología. La idea es absurda: si no proviene de la   abundan herramientas gratuitas y las reglamentaciones   Alberto escribió una novela escuchando, sin ver, la película El resplandor. según sus
                         anunciaban, sin saber realmente a qué se referían, quie-  costumbre y el hábito de las formas tradicionales de la   de los nuevos medios no han terminado de subordi-  cálculos debe haberla pasado unas doscientas veces (la novela es larga). Preguntas y
                         nes temían por García Márquez en los años ochenta.  escritura, puede venir quizá de la visión popular que   narlos a los poderes fácticos que desean controlarlos.   reclamos en twitter.com/albertochimal.
                            Sin embargo, el proceso que acabo de describir es  reduce la percepción de la tecnología a la tecnología   Es una escritura que parte de la imposibilidad de su
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