Page 34 - P08
P. 34
sienten incómodos o constreñidos; otros nunca se han el mismo que ha tenido lugar desde los comienzos del avanzada. No nos haría mal recordar que la escritura subsistencia no para amoldarse sino para volverse más
acercado a él y tienen orígenes y aspiraciones diferen- lenguaje: su transmisión oral, con la que comenzaron misma es una forma de tecnología, que se ha servido extraña: para experimentar siempre más radicalmente,
tes, condicionadas más por su vida en línea que por los todas las culturas humanas, exigía una atención perma- de otras para seguir cumpliendo con su propósito de arriesgarse de maneras absurdas, equivocarse especta-
ejemplos del pasado. Se puede observar, por ejemplo, nente de los escuchas y el uso constante de la memoria siempre: servir de extensión y amplificación a la me- cularmente. O, de vez en cuando, para entregar logros
la enorme profusión de escritura literaria en Twitter. por parte de los hablantes, pero permitió el florecimien- moria humana por medio del lenguaje. Lo olvidamos, que hubieran sido imposibles de realizar en cualquier
Aunque la mayor parte de los muchos millones de to de la narración breve y de la poesía en sus formas en países como éste, a causa del atraso del sistema edu- otro ambiente.
mensajes diarios que se publican en esa red son, en el clásicas; la escritura manual dio pie a la existencia de cativo y la separación creciente entre las ciencias y las En México ya sucedía algo semejante desde el siglo
mejor de los casos, comunicaciones de mínimo alcan- textos de más largo aliento y consolidó la lectura lineal humanidades; este olvido, me parece, contribuye a que pasado, que tuvo un canon poderoso pero también una
ce, ruido de fondo de un entorno social más o menos como el modo fundamental de descifrar y experimentar olvidemos también el valor de la literatura —de ese uso literatura riquísima en sus márgenes, para los que se
limitado, la escritura con propósitos expresivos abunda: el texto; la imprenta de tipos móviles y sus numerosos específico del lenguaje y la escritura, que usa la tecno- cerraban todos los canales de distribución y reconoci-
la restricción del tamaño de los textos publicables (140 descendientes ocasionaron la difusión explosiva de lo logía para sus propios fines— porque la aleja de noso- miento “normal”. Pero ahora esos márgenes, sospecho,
caracteres) fuerza a la brevedad, pero también a la con- escrito, y el ascenso de la novela como la conocemos tros: le quita una forma de ser menos inasible y de verse están en internet, y quienes los habitan, aunque siguen
cisión, y vuelve menos onerosa la redacción apresurada; actualmente, a la vez que fijaron numerosos aspectos de como parte de la existencia cotidiana. siendo menospreciados e ignorados en los recuentos de
la fugacidad de la publicación facilita la eliminación de la producción material y el consumo de libros. En México este problema es un poco más urgente la alta cultura, están, una vez más, adelantados a ésta,
los textos imperfectos y estimula la creación de nuevos La ciberliteratura, que así podemos llamarla, no es porque la distancia a la que me refiero es aún más gran- desarrollándose en un medio que aún no terminamos
textos. Rapidez en vez de lentitud y abundancia, in- más, ni menos, que la continuación de esas transforma- de y penosa que en otros lugares. La literatura, para la de aceptar pero en el que está no solamente el presente
cluso exceso en vez de contención. Géneros breves de ciones en otros medios. mayoría, también es innecesaria. La marginación de la que ya vemos, sino el verdadero futuro de la escritura y,
la literatura impresa como el aforismo o la minificción Por otra parte, las transformaciones precisas que cultura literaria es un círculo vicioso: como se da desde de hecho, de casi todas las formas de nuestra relación
se dejan trasplantar sin dificultad a este medio distinto propone, y en especial las de la escritura, pueden ser in- la escuela, que privilegia la lectura utilitaria y estricta- con el lenguaje: el que no haremos ni veremos nosotros.
y otros nuevos –otros grupos de textos con caracterís- cluso más radicales que las que trajo la invención de la mente para fines prácticos inmediatos, ocasiona que se Sería comprensible que esa perspectiva nos inquie-
ticas afines– aparecen. Variaciones sintácticas, acerca- imprenta. El desprestigio de la idea de la permanencia contraiga cada vez más el mercado editorial. La con- tara. Tal vez el autor profesional desaparezca efectiva-
mientos a la crónica, poemas, competencias de ingenio, —de la obra memorable, del canon literario— plantea tracción asegura que la mayor parte de los escritores mente en el mundo entero y su papel se reparta entre
palíndromos y otros juegos. Muchos de ellos no tienen muchas alternativas aparte de las que ya he menciona- no pueda mantenerse jamás con su trabajo, como ha todos nosotros; tal vez la jerarquía del libro y la pu-
influencias librescas y ni siquiera las buscan: una parte do, y la más inquietante podría ser la de los escritores venido sucediendo desde hace décadas. Esta dificultad blicación no sólo se modifique sino desaparezca por
cada vez mayor de quienes se interesan en semejantes que se negaran a rescatar sus textos y los dejaran per- ocasiona que, en lugar de buscar lectores que de todas completo; tal vez los géneros literarios tradicionales se
modos de escribir no sólo se comunican habitual o has- derse, lo que en el mundo en línea de hoy es más simple formas no están allí, o están muy lejos: en otros países transformen hasta volverse irreconocibles, lo que sería,
ta exclusivamente desde un teclado de computadora o y más definitivo que en muchos otros momentos de la y otros medios literarios, muchos escritores intenten por lo demás, perfectamente normal: lo mismo sucedió
de teléfono, como ya he dicho, sino que se ha formado historia. Puede ser que a muchos creadores, de los que acomodarse en el sistema realmente existente de otros en el tiempo de Gutenberg, por ejemplo.
con lecturas de sitios web, revistas electrónicas y, si aca- en otras épocas hubieran sido miembros de grupos y modos: como diletantes, como pluriempleados, como Quién sabe qué sucederá, pues, con esa nueva escri-
so, ebooks y archivos pdf. Por otra parte, este grupo no generaciones literarios, les interese solamente la expe- becarios profesionales, como funcionarios. Las obras tura y con quienes la practicamos. En esto me incluyo
tiene en alta estima al libro impreso ni a la validación riencia momentánea de la creación alrededor de otros, que se producen no necesitan ser leídas salvo por otros a mí pero también a buena parte de ustedes. En el peor
implícita en la tarea de saltar las vallas de la publica- de otras presencias manifestadas en otros textos, en el colegas, y no lo son. La cultura literaria se margina un de los casos, estoy seguro de que quien lo desee, y mu-
ción convencional. Si algunos entre ellos se deciden a entorno virtual de su preferencia: que ignoren por com- poco más, y así sucesivamente. chos que no se lo proponen, seguirán interpretando el
“publicar”, a dar forma a un trabajo completo y unita- pleto el futuro y no les moleste permanecer en el leer/ El único rasgo positivo que veo en una situación papel mítico del escritor: el que es anterior incluso a la
rio, puede que decidan no esperar y lancen sus propias escribir colectivo. así es que ambientes como internet resultan excelentes escritura, porque es el del cantor o del contador de his-
ediciones electrónicas; también puede que se contenten Esta opción no considera la publicación de libros ni laboratorios de la escritura literaria todavía por venir. torias: el miembro de una comunidad que, para benefi-
con las opciones disponibles de recolección de notas y de ningún otro documento que pueda ser testimonio o No es sólo que, como se discute desde hace tiem- cio de ella, impulsaba el uso del lenguaje y lo dedicaba
enlaces que permiten a cualquiera realizar una curadu- recuerdo a largo plazo del acto creativo. Imposible sa- po, parezca que la figura del artista profesional como a crear o a preservar grandes historias, a expresar los
ría de sus propios textos, o de los textos de otros, con ber si una práctica así podría volverse mayoritaria, pero la entendemos hoy está en extinción precisamente a hechos más tremendos y más conmovedores, a servir
muy pocos recursos. ya hay quienes crecen en ese tipo de escritura: trabajo causa de la distribución digital. Lugares sin influen- como depósito de una memoria fiel, capaz de vivir más
En el fondo, Twitter, como cualquier otra de las for- para el instante, resignado (o entusiasmado) con su to- cia de un mercado local que prácticamente no existe, que cualquier individuo y de preservar la identidad y
mas de comunicación disponibles por internet, no es tal agotamiento. o de un mercado global que no necesita el trabajo lo- la experiencia de su tribu, de su nación o de su pueblo.
más que un recipiente o un canal. Lo que se escribe en cal, son terreno fértil para lo que podríamos llamar una Eso ocurre ya, a su modo, todos los días en internet. La
él queda condicionado parcialmente por las restriccio- escritura pobre. Pobre económicamente, por supuesto, forma de la experiencia actual es muy distinta, y desde
nes del medio pero, al menos en potencia, es capaz de recordando la definición del “teatro pobre”: reducido afuera no termina de poderse ver, e inquieta porque sus
superarlas o, mejor aún, de aprovecharlas: de cambiar Todavía hoy, a pesar del contacto y el uso constante, deliberadamente a sus elementos mínimos de crea- escasos rasgos visibles son muy extraños. Pero nosotros
su forma para ajustarse a lo que el medio le pide y a muchas personas siguen creyendo que la escritura, y ción, del polaco Jerzy Grotowski. La escritura pobre es somos quienes la estamos viviendo.
la vez de descubrir, en esa forma, posibilidades nuevas. en especial la escritura literaria, son del todo ajenas a más factible en situaciones como la presente, en la que
Aquí están las modificaciones en el estilo literario que la tecnología. La idea es absurda: si no proviene de la abundan herramientas gratuitas y las reglamentaciones Alberto escribió una novela escuchando, sin ver, la película El resplandor. según sus
anunciaban, sin saber realmente a qué se referían, quie- costumbre y el hábito de las formas tradicionales de la de los nuevos medios no han terminado de subordi- cálculos debe haberla pasado unas doscientas veces (la novela es larga). Preguntas y
nes temían por García Márquez en los años ochenta. escritura, puede venir quizá de la visión popular que narlos a los poderes fácticos que desean controlarlos. reclamos en twitter.com/albertochimal.
Sin embargo, el proceso que acabo de describir es reduce la percepción de la tecnología a la tecnología Es una escritura que parte de la imposibilidad de su
32 Palabrijes 08 primavera 2012 Palabrijes 08 primavera 2012 33

