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sembró las bases para las dos divisiones actuales de la  crear sus caligramas o poemas de figuras; pero creo que   Manual de autoestima
 narrativa hipertextual. La primera de ellas es la hiperfic-  hubiera muerto de un infarto si hubiera visto los alcan-
                      instantánea
 ción explorativa, a la que correspondería tanto Afternoon,  ces de, por ejemplo, la holopoesía, que es poesía creada
 a story como otras historias cuyos títulos nos son más  en un espacio virtual por el que el “lector” debe mover-
 familiares, como Ashes and snow, de Gregory Colbert, el  se para “encontrar” la poesía. Igualmente sorprendente
 autor de las fotografías en sepia que fueron exhibidas en  es la llamada poesía en movimiento, en la que los textos
                      Por Facundo González
 el museo nómada montado en el zócalo de la Ciudad de  se mueven o se modifican progresivamente, ya sea por
 México hace un par de años. Aunque probablemente se  interacción del lector o de manera automática. En los
 le recuerde sobre todo por las fotografías de guepardos  extremos de la ciberpoesía, estarían la poesía hipertex-
 y elefantes, Ashes and snow tiene como base una novela  tual (que funciona, más o menos, igual que la narrativa
 escrita en forma de cartas; en su sitio web se despliegan  hipertextual) y la no-poesía visual, que se localiza en
 todos los recursos con los que se seducía al visitante de  la frontera entre la poesía y el arte visual, en la que las
 la exposición, con un plus: uno puede decidir qué cami-  palabras han dejado de ser vehículo de ideas para con-  Autoestima
 no tomar para admirar las fotografías, escuchar las gra-  vertirse en simples imágenes.  Hay causas que son indefendibles,
 baciones, leer las cartas y ver los videos, de modo que   El último campo de la ciberliteratura (y el menos   yo soy una de ellas.
 cada visita es diferente a la anterior. La novela de base se  estudiado hasta el momento) es el ciberdrama. La mayo-
 vende como libro, pero, aunque conserve algunas de las  ría de los estudiosos aún no se ponen de acuerdo sobre
 fotografías, se pierde la experiencia auditiva y, sobre todo,  los límites de este género, por lo que por ahora engloba   Cobardía 1
 la incertidumbre del orden de lectura.   tanto una versión hipertextual de La Gaviota, de Anton   Es ella, lo sé. Pero aún no quiero encontrarla. Miro a otro lado, rompo
 Otro ejemplo de estas hiperficciones explorativas  Chéjov,  como un programa tan controvertido como   su imagen. Los fragmentos aparecen una y otra vez. Tengo la certeza
 es Golpe de gracia, de Jaime Alejandro Rodríguez, pro-  Second Life, en el que los interactores (término que se ha   de que es ella y sin embargo huyo… siempre huyo.
 yecto auspiciado además por la Pontificia Universidad  dado a los participantes de experimentos ciberliterarios)
 Javeriana de Bogotá. Ésta es una novela policiaca, en  son quienes crean la trama a través de sus avatares en un
 la que el  “lector” puede decidir prácticamente toda  “metaverso”, es decir, un universo virtual inmersivo en   Cobardía 2
 la trama: al entrar uno elige quién será el muerto (el  3D, como el que tenemos en Google Earth.  Me invitó al paraíso, con gastos pagados, en primera clase y sin
 jefe, un sacerdote, un maestro o el padre) y debe esco-  Si hay una cosa común a todos los géneros de la ci-  escalas. Por supuesto, me negué: no quise acumular buenos recuerdos,
 ger también el camino para resolver el crimen, ya sea a  berliteratura, es lo que mencionábamos al principio: los   las nostalgias duelen.
 través de mensajes telefónicos, entradas en la agenda  lectores de narrativas hipertextuales o de ciberpoesía,
 del personaje o fotografías y documentos, que si no se  o los participantes de un ciberdrama no son del tipo
 descifran, no permiten avanzar en la trama. Es, quizá,  que se arrellana en un sillón y simplemente recibe lo   Cobardía 3
 el ejercicio hipertextual más cercano a un videojuego.   que le ofrecen. Habrá quien diga que, pase lo que pase,   Una mañana la vi, unos instantes apenas me bastaron para saberla
 El segundo tipo de narrativa hipertextual que exis-  nunca habrá nada mejor que el aroma del papel de un   hermosa, para saberla ajena; la tortura fue enorme, me saqué los ojos
 te actualmente es la hiperficción constructiva, también  libro, y, con todo y la comodidad que brindan, cierta-  para no verla más.
 llamada escritura colaborativa. Este tipo de obras fun-  mente hay algo mágico en el empaque de celofán de
 cionan como la Wikipedia, permitiendo que los lecto-  un libro que ni el Kindle Fire o el Nook Color pueden
 res modifiquen el contenido de los textos y expandan o  sustituir. Sin embargo, aquí estamos hablando de un   Contradicción
 continúen la línea narrativa que el autor original plan-  tipo de literatura totalmente nueva, que exige cuando   Tirarse a la vida fácil tiene su dificultad.
 teó. Por supuesto, una de las primeras objeciones que  menos una computadora de escritorio, o una Ipad, si
 se le ha puesto a este tipo de experimentos escriturales  se quiere emular la experiencia de leer un libro común
 tiene que ver con los derechos de autor, pues, al permi-  y corriente. Los nuevos lectores deben estar dispuestos
 tir que todo mundo “ayude”, el escritor que plantea pri-  a sumergirse en mundos alternos y probar experiencias
 mero la historia no tiene ningún tipo de control sobre  estéticas diferentes, pero, sobre todo, deben ser ellos los
 la trama, ni puede ser considerado autor de la totalidad  que decidan qué es valioso y qué no, qué puede con-
 de la obra. No obstante, es un género que va dando  siderarse como una obra de arte literaria y qué no. La
 paso a ejemplos harto interesantes, como el de Vidas  responsabilidad no es menor pero, quizá, ha llegado el
 prodigiosas, wikinovela planteada por Juan José Millás,  momento de volver a definir la literatura.
 en la que, además, hay un personaje del mismo nombre.
 Cambiando de área, entre los géneros de la ciber-
 literatura, está también la ciberpoesía. No es extraño
 escuchar entre la gente de letras la expresión de que   Gabriela ama dar clases de gramática y narrativa mexicana, pero será mil veces más
 Stéphane Mallarmé (poeta francés del siglo xix) se hu-  feliz cuando pueda hablar de ciberliteratura. Nunca ha creado un avatar en Second life,   Facundo es aficionado al sedentarismo nómada y observador efímero del mundo
 biera vuelto loco de tener una computadora Mac para   pero puede pasar horas enteras leyendo blognovelas, ficciones de fans y wikinovelas.  interpretado; su hábitat es una palabra perdida en los anexos de una tesis plagiada.
 4  Palabrijes 08 primavera 2012  Palabrijes 08 primavera 2012                                                5
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