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Biografías
hechas palabras
Por Norohella Huerta Flores
‘Darwinismo’, ‘cristianismo’, ‘parkinson’ o ‘empecinado’ ahora nos parecen palabras
comunes pero no siempre lo fueron; si te fijas bien, en sus letras se encuentra
la historia que tienen detrás.
Para Vero M. y David H. por haber inspirado este texto
ara muchos pueblos, la palabra tiene poderes mágicos: es decir, en forma puramente convencional. Al lado de estas
el de la evocación y el de la invocación. La invocación palabras, los epónimos son una suerte de voces motivadas por
Py la adivinación son a través de la palabra: lo oculto se aspectos biográficos, en las que se puede reconocer, encon-
nombra, lo ignorado se descubre. En la palabra está el origen: trar o reencontrar la biografía de un escritor, un médico, un
“Al principio era el verbo y el verbo estaba en Dios, y el verbo inventor, un psicópata, un cocinero, un rey, un guerrillero, un
era Dios” nos anuncia el Evangelio de San Juan. Yo creo en amante, un botánico, y un largo etcétera.
el poder mágico de la palabra, en sus fuerzas misteriosas. La Desde mi punto de vista, los epónimos funcionan como
palabra como presagio, como señal que anuncia un suceso, una símbolos en tanto que son representaciones de una realidad
historia, una vida. y a la vez son una asociación con las vidas de los personajes
Todas las palabras tienen historia, pero hay historias que se que les dieron origen y nombre. Entiendo "símbolo" en el
han hecho palabras. Me refiero a los epónimos. Un epónimo es sentido originario de la palabra griega symbolon de ‘prenda de
un vocablo que hace referencia a un concepto, un fenómeno, un pacto’ y como lo empleaba Eurípides con el valor de ‘con-
un objeto, cuyo origen es un nombre propio: la enfermedad de traseña’, esto es, una palabra o signo que aseguraba el mutuo
Alzheimer, por ejemplo, debe su nombre al neuropatólogo ale- reconocimiento (apud Shell 1978/1981: 77).
mán Alois Alzheimer, quien observó la presencia de anoma- En la Grecia arcaica, los convenios o contratos debían rea-
lías en el cerebro de un cadáver. En la creación de un epónimo lizarse ante la presencia de testigos o bien debía dejarse un
se toma un nombre propio, se asigna a un concepto y éste pasa symbolon visible. Los symbola eran prendas que se entregaban
a formar parte de la lengua general como nombre común. como garantía y reconocimiento de haber contraído un pacto,
Los epónimos son una suerte de biografía hecha palabra, tras el cual, se dividía en dos algún objeto pequeño, por ejem-
son museos acústicos articulados que representan la vida de plo, un anillo, un hueso, una prenda de arcilla o una moneda,
hombres y mujeres que han pasado a formar parte del inven- cada parte guardaba su mitad con el fin de probar su identidad
tario léxico. A través de ellos se conecta el presente con el uniendo los pedazos complementarios. Los symbola eran pues
pasado, como ecos de la historia. una forma de identificación, un recurso necesario con el que
1
Como sabemos, las palabras están integradas por dos ele- se sellaba un acuerdo.
mentos: la serie de sonidos que las componen, el significante
o imagen acústica, y el concepto que viene a nuestra men-
1 Hegel les ha atribuido un valor místico: “cuando dos amigos parten un anillo y cada uno guarda un pedazo,
te cuando las escuchamos, el significado o imagen mental. algún observador de ese acto lo único que ve es que se rompió un objeto útil en pedazos sin utilidad y sin
Ambas partes están conectadas entre sí de manera arbitraria, valor; no ha podido comprender el carácter místico de los pedazos” (apud Shell 1978/1981: 74-75).
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