Page 11 - P10
P. 11
retrato que pinta El crimen del padre Amaro de un cura fueron acalladas por aquéllas que abogaban en favor de
de pueblo, falla en mostrar realmente quiénes son los sa- la libertad de expresión —incluida la voz del Estado
cerdotes católicos al exhibir, desde la perspectiva de los que, por ley y a partir de 1992, tenía vedado censurar
propios católicos, acciones y actitudes que socavan sus cualquier obra cinematográfica—, conflicto que hizo
valores y dogmas. Empero, tras la voluntad de verdad estallar el escándalo y, para beneplácito de Carrera y
—uno de los sistemas de exclusión del discurso según frustración de varios grupos católicos, abonó especta-
Foucault— que se hace presente en ambos casos, tras la cularmente a las entradas en taquilla de esta película.
vocación de vigilancia y castigo, común a la censura y al Aunque ambos filmes son censurables desde las lec-
escándalo, una y otro recorren trayectorias distintas en turas que aquí se exponen, dado el tratamiento de las
su desenvolvimiento empírico. realidades que abordan, La sombra del Caudillo resultó,
Atendiendo a los casos particulares de las películas en efecto, censurada oficialmente y fue condenada a la
de Bracho y Carrera, a su especificidad historiográfica y invisibilidad por décadas, mientras que El crimen del
al entrejuego de los actores involucrados, las líneas pa- padre Amaro únicamente devino escandalizante, al ser
ralelas que se pueden trazar entre censura y escándalo arrojada en el fugaz remolino de la visibilidad mediá-
se bifurcan en, al menos, dos direcciones. La primera tica.
demarca los diferentes territorios de competencia en En suma, si una representación fílmica cualquiera
los cuales se anclan y despliegan los argumentos censo- contraviene la noción de realidad de un lector o espec-
res contra La sombra del Caudillo y El crimen del padre tador dado, si un filme presenta ciertas versiones de lo
Amaro: por un lado, la construcción de la memoria his- real y de lo verdadero que son incompatibles con las
tórica y, por el otro, la práctica de la fe católica; en otras versiones que suscriben públicos específicos, los senti-
palabras, el ámbito colectivo de la historia oficial, que mientos de ofensa y agravio que detonan tanto la cen-
posee relevancia general para el país en su conjunto, y sura como el escándalo se hacen presentes, aunque cada
el ámbito personal de la creencia religiosa que, en es- fenómeno corra por vías ciertamente diferentes. En
tricto sentido, no debiera ser regulado desde el Estado. este sentido, es imposible que una película refleje “fiel-
En este tenor es posible afirmar que el ejercicio de la mente” la realidad: ésta connota una infinita diversidad
censura oficial es un asunto privado relativo a intereses de posibilidades —tal como sucede con la propia repre-
públicos, mientras que la ocurrencia del escándalo me- sentación e interpretación— ya que no hay una única
diático es un asunto público relativo a intereses privados: forma de reconstruir, recrear y resignificar. Entonces,
a través del diálogo epistolar acotado entre las autori- una mirada particular del mundo, en su concreción,
dades competentes y quienes se sienten agraviados por caducidad y finitud, es potencialmente transgresora de
la cinta de Bracho —una mirada al pasado— se pone todas las demás, por lo que toda película, en última ins-
en cuestión la validez de proponer un relato alterna- tancia, es susceptible de ser objeto de censura y pretexto
tivo a aquél que las instituciones formales del Estado de escándalo
habían confeccionado en su recreación de la historia 1 Cecil Graham: My dear Arthur, I never talk scandal, I only talk gossip.
Lord Windermere: What is the difference between scandal and gossip?
patria; mientras que los muy publicitados dimes y di-
Cecil Graham: Oh, gossip is charming! History is merely gossip. But scandal is gossip made
retes en torno al filme de Carrera —una mirada al pre- tedious by morality. Now I never moralize.
sente— ponen a debate en el gran foro de la opinión Oscar Wilde, Lady Windermere’s Fan
2 Foucault, Michel. Microfísica del poder, Ediciones de La Piqueta, Madrid, 1992, p. 198.
pública el problemático derecho de este cineasta a crear
3 Baudrillard, Jean y Marc Guillaume. Figuras de alteridad, Taurus, México, 2000, p. 22.
sin ataduras cuando el resultado se puede interpretar 4 Expediente 281“60”/1925 de la Dirección de Cinematografía de RTC: Carta de El Supremo Con-
como una afrenta a los pilares de la religión católica. sejo de la Legión de Honor Mexicana, 17 de octubre de 1960.
5 Expediente 281“60”/1925 de la Dirección de Cinematografía de RTC: Carta del Lic. Ramón
La segunda dirección apunta hacia el lugar donde
Canedo Alderete, secretario particular de la Secretaría de Gobernación, dirigida a la Dirección
desemboca cada caso: las peticiones de censurar La de Cinematografía y firmada por “un grupo de veteranos de la Revolución Mexicana”, 29 de
sombra del Caudillo fueron escuchadas —tal vez en fun- octubre de 1960.
6 “Divide padre Amaro”, en El Universal, 13 de agosto de 2002.
ción de que apuntaban hacia el potencial peligro de una
7 Franco Reyes, Salvador. “Desata el padre Amaro polémica; aún no se estrena”, en El Universal, 7
crítica a la legitimidad del Estado mexicano, a su mito de agosto de 2002.
fundacional, y a que éste tenía entonces la atribución 8 Román, José Antonio. “CEM: la cinta El crimen del padre Amaro ofende a la Iglesia; fracturaría
la relación con el Estado”, en La Jornada, 13 de agosto de 2002.
legal de ejercer la censura fílmica—, dando por resul-
tado el enlatamiento de la cinta durante treinta años y
la imposibilidad de un estreno propiamente comercial; Montserrat es socióloga transformada en antropóloga. Le interesan el cine, la
en contraste, las voces conservadoras que exigieron la literatura, la traducción e interpretación y, sobre todo, los gatos. Por el momento disfruta
prohibición de El crimen del padre Amaro debido a que de una estancia posdoctoral en El Colegio de México que le gustaría careciera de fecha
atacaba sus valores en tanto fieles de la Iglesia Católica, de caducidad.
9
PALABRIJES 10 julio-diciembre 2013

