Page 10 - P11
P. 10
ción aparte merecen las tabletas, cuya popularidad ha
crecido exponencialmente desde que el finado Jobs
presentó el iPad en 2010, el cual se convertiría en «El
objeto del deseo»de la naciente segunda década del
siglo xxi. No son sólo las grandes ventajas de tama-
ño —que en eso superan por obvias razones a los te-
léfonos inteligentes, aun las mini— y de portabilidad
—que las hace preferibles a las más pesadas laptops—
las que las han vuelto tan populares, sino los millones
(literalmente) de aplicaciones que se han desarrollado
para ellas en estos tres años: para enero de este año,
la tienda de Windows (Windows Phone Store) re-
portaba 150,000 aplicaciones a la venta; la de Apple,
750,000, mientras que Google Play (la de Android)
tenía ya 800,000 títulos diferentes y esperaba superar
el millón más o menos por estas fechas. Entre esas mi-
les de aplicaciones, hay prácticamente de todo: desde
Quizá, el convenio entre Amazon, Gandhi y el alarmas inteligentes que monitorean nuestros ciclos
Fondo de Cultura Económica era cuestión de tiempo; de sueño para que no nos despertemos en las etapas
sin embargo, no deja de ser el símbolo más claro de más profundas de nuestro descanso, hasta las que te
la realidad en la que se encuentra inmerso el mundo ayudan a localizar un baño en la calle en los momentos
editorial. A pesar de las muchas voces que se alzan en de urgencia, y por supuesto no podían faltar las que
defensa del libro impreso en papel (que, curiosamente, están dedicadas a la lectura.
pueden resultar tan radicales como los ecologistas que La lista de aplicaciones para leer es más que va-
defienden los árboles de donde salen esos pliegos), el riada. Están la aplicación de Kindle, iBooks, Inktera,
número de lectores en medios digitales crece año con Book Down, Bluefire Reader, Aldiko Book Reader u
año. En muchos países, como España o México, aún OzonReader, que se vinculan a las librerías tipo Ama-
no se observa un verdadero boom en la compra y oferta zon o (antes) Gandhi para comprar eBooks y leerlos
de los llamados eBooks; sin embargo, su consolidación ahí sin necesidad de adquirir un lector como Papyre
es un hecho: simplemente, en octubre de 2013, en Ar- o Enos, hasta las que sirven para leer sólo pdf (es de-
gentina, se llevó a cabo la I Feria del eBook, en la que cir, libros digitalizados, no los creados específicamente
se alienta a los asistentes a acudir con una memoria para utilizarse en dispositivos multimedia) con algunas
usb, un smartphone, una tableta o una laptop para que bonificaciones, como subrayar, resaltar o hacer anota-
puedan llevarse los archivos de los libros comprados. ciones sobre los archivos, entre las que podríamos men-
En una entrevista publicada por el diario español El cionar pdf Reader, Good Reads, Notability, DocAS
País, los organizadores —ellos mismos dueños de una Lite o vBookz pdf Voice Reader, que lee en voz
editorial digital— aseguraron que «la ‘masa crítica’ de alta los archivos en pdf como hace el Kindle con los
publicaciones electrónicas ya alcanzó ‘el nivel adecuado’ libros comprados en Amazon. Acostumbrados como es-
para celebrar una feria». tamos a que la lectura es sobre un papel (o una pantalla,
Esa «masa crítica»a la que Mariano Blatt y Damián al menos), habrá quien diga que le resulta difícil seguir
Ríos se refieren es a un buen número de editoriales que el hilo de una lectura tan larga sin el referente visual,
publican sólo en digital y que han surgido en el trans- pero personalmente he encontrado sumamente útil
curso de los últimos seis años, desde que salieron al este tipo de aplicaciones para pasar las largas horas en
mercado los primeros dispositivos de Sony y Amazon, el tráfico diario de esta ciudad, además de que, de cier-
respectivamente. Como todo en cuestiones tecnológi- ta manera, estaríamos recuperando esa bella figura del
cas, estos dispositivos no han dejado de perfeccionarse monje que leía en voz alta a sus atentos compañeros en
ni de multiplicarse, y ahora la oferta es sumamente las largas tardes medievales.
variada, ya que va desde los dispositivos de tinta elec- Hago una pausa aquí para referirme a otro tipo de
trónica más básicos, pasando por los Wi-Fi, 3G, a aplicaciones también relacionadas con la lectura que
color o el más reciente Paperwhite, que combina la co- empiezan a hacerse populares y que representan bien
modidad en la lectura de la tinta electrónica con una la diferencia entre el libro electrónico y el libro tradi-
pantalla más blanca que no es retroiluminada. Men- cional. Me refiero a las aplicaciones creadas a partir
8 PALABRIJES 11 enero-junio 2014

