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Las bibliotecas y la lectura Los libros están para usarse.
El gran problema de las bibliotecas interiores es adqui- A cada lector su libro.
rir libros. Leerlos. Ponerlos en contacto con el cerebro A cada libro su lector.
y el interior todo de las personas. Varios obstáculos se Hay que ahorrar tiempo al lector.
interponen entre los lectores y los libros: escasez de La biblioteca es un organismo en crecimiento.
acervos asequibles, precios que parecen exorbitantes,
actividades múltiples de la vida que compiten con la Con entender la primera propuesta ya estaríamos
lectura y sobre todo, las pocas ganas de leer, que hablan bien posicionados, imagínense: ¡los bibliotecarios lu-
de un aprendizaje no realizado ni en la familia ni en chando porque los libros se usen y no porque se conserven
la escuela. Me referiré por ahora solamente a uno de intactos en el anaquel! Y no es que no se entienda que
esos obstáculos: la sobrevaloración del objeto. Sucede debemos cuidar los libros y protegerlos como una pro-
que una enorme colección de libros, por más organi- piedad comunal, pero, queridos lectores, créanme, es
zada que esté para su consulta, de poco sirve si nadie mejor que un ejemplar muera en la batalla de la lectura
la consulta. Lo que sirve es una gran cantidad de lec- a que pasen las generaciones una tras otra sin tocar-
tores volcados sobre esa colección, gastando los libros, lo; porque el libro muy probablemente se conservará
si puede decirse, interiorizándolos, trasladándolos de la para la posteridad, pero las personas que ahora respiran,
página de papel al torrente sanguíneo. sienten y ven el sol, no se habrán cuestionado, asombra-
Al respecto, me permitiré narrar una anécdota que do, sensibilizado, es decir, transformado (en el sentido
me ocurrió durante los años que trabajé en el programa de ser capaces de ponerse en los zapatos de otro y su-
Rincones de Lectura de la sep, el cual producía libros frir y gozar con ese otro, ni de pensar en cómo resolver
de literatura gratuitos para todas las escuelas preesco- una dificultad ficticia que nos entrena para resolver las
lares, primarias y secundarias públicas del país, cuando dificultades reales porque moviliza la imaginación y
un maestro director de una escuela en una pequeña amplía las opciones; ni de apreciar la sutileza de un
población, montañas adentro, me mostró con orgullo gesto descrito hace cinco mil años, o la profundidad de
una colección bastante completa de los Libros del Rin- una palabra dicha en el momento preciso, ni la fuerza
cón que guardaba celosamente en la dirección, en una de un determinado argumento en una discusión crucial,
vitrina con llave que sólo él podía abrir. Le pregunté etcétera y etcétera), y por lo tanto, el mundo no se habrá
cómo los leían los niños entonces y me dijo que no, transfigurado humanamente porque el libro ahí confi-
que los niños no los tocaban porque los podían destruir. nado no habrá podido cumplir su cometido.
Entonces, ¿los lee sólo usted?, repuse ya inconforme;
queridos lectores, créanme, es mejor que un ejemplar
pues yo casi no tengo tiempo, me dijo. Tomé uno, en
efecto olía a nuevo, creo que yo era la primera persona muera en la batalla de la lectura a que pasen las
que lo abría. Ya veo, vírgenes los libros y también las
neuronas, le dije, en un ataque de indignación en el que generaciones una tras otra sin tocarlo
lo reconozco, fui algo más que majadera. Pero lo más
patético del caso es que no me entendió la majadería y Es decir, los libros son objetos bellos y entrañables,
siguió sonriendo pletórico de orgullo. Cerró su vitrina pero objetos en los que reposan palabras o imágenes
y guardó su llavecita con la satisfacción del deber cum- que expresan las ideas y sentimientos humanos. Si
plido. Me quedé de una pieza. Pobres niños pobres que esas palabras o imágenes no llegan al interior de otras
no pueden ni siquiera recibir lo poco que su gobierno personas, no se activan al interior de los otros y sólo
les ofrece porque para lograrlo tendrían que saltar por conservan su energía potencial, no se realizan.
encima del señor director de la escuela que los edu- Tal vez valga la pena traer a colación aquí el concep-
ca, pensé. Desgraciadamente, ese escenario se repite de to de energía potencial que en Física se define como la
muchas formas en múltiples bibliotecas donde se valora energía que acumula un sistema debido a su posición y
tanto al objeto libro, que se olvida cuál es su función que es susceptible de convertirse en trabajo. Así, un libro
primordial, su razón de ser, y se le aparta de los lectores, en una biblioteca tiene esa energía potencial debido a su
sus parejas naturales. Ojalá este director, junto con mu- posición afortunada (en un anaquel de la biblioteca y no
chos otros educadores y bibliotecarios tuvieran noticia en una húmeda y oscura bodega o bajo llave en la direc-
de lo que el bibliotecario indio Ranganathan propuso ción de la escuela) y es susceptible de convertirse en el
en 1931 para que las colecciones de libros organizadas trabajo de lectura de una persona, trabajo que transfor-
para su consulta funcionaran: mará a la persona en cuestión. Por supuesto, no se trata
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PALABRIJES 11 enero-junio 2014

