Page 39 - P11
P. 39
Desempacando
mi biblioteca:
EXCURSO
EXCURSO
SOBRE EL
SOBRE EL
COLECCIONAR
COLECCIONAR
Walter Benjamin
Traducción: Susy Rodríguez Moreno 1
stoy desempacando mi biblioteca. Sí. Aún no con el caos, pero la del coleccionista lo hace con el de
está en los libreros ni envuelta en el silencio- los recuerdos. Pero voy más allá: el azar, el sino, que
Eso aburrimiento del orden. No puedo desfilar tiñen lo pasado ante mi mirada, están intrínsecamente
tampoco a lo largo de sus hileras para pasar revista en presentes en la acostumbrada confusión. Pues ¿hasta
presencia de oyentes benévolos. No tienen que temer qué punto no es este poseer sino un desorden en el que
nada de esto. Más bien debo pedirles que pasen conmi- la costumbre se ha instalado cómodamente y aparenta
go al desorden de cajas abiertas, al aire lleno de polvo de orden? Ya habrán escuchado de gente que se enfermó
madera, al piso tapizado de papeles rasgados, debajo al perder sus libros o que para poseerlos se convirtieron
del montón de volúmenes que vuelven a la luz después de en criminales. En este ámbito, justamente, todo orden
dos años de oscuridad para compartir desde el inicio no es más que estar colgado frente al abismo. «El único
un poco de la atmósfera —nada melancólica, más bien conocimiento exacto que existe», decía Anatole France,
expectante— que se despierta en todo coleccionista ge- «es el conocimiento del año de publicación y del for-
nuino. Porque, justamente, les está hablando sobre sí mato de los libros». De hecho, hay una contraparte a la
mismo uno de estos coleccionistas. ¿No sería arrogante falta de regulación de una biblioteca, y es la regulación
contarles aquí con aparente objetividad y practicidad de su catalogación.
de las principales obras o secciones de una biblioteca, Así es la existencia del coleccionista: la tensión dia-
o explicarles su gestación, o incluso la utilidad misma léctica entre orden y desorden.
para el escritor? En todo caso he prescindido, con las Está ligada, naturalmente, a muchas otras cosas: a
siguientes consideraciones, de lo evidente y palpable; lo una relación misteriosa con la propiedad, sobre la que
que me importa profundamente es darles un panorama después se harán consideraciones, a una relación con
de la relación de un coleccionista con sus posesiones, las cosas, que no antepone su valor funcional, de uso,
una mirada más en el coleccionar que en la colección. su utilidad, sino que las estudia y atesora como el esce-
Es totalmente arbitrario que lo haga valiéndome de nario, el teatro, de su destino. La más profunda fasci-
una reflexión sobre distintos tipos de adquirir libros. nación del coleccionista consiste en encerrar dentro de
Ésta y cualquier otra manera son tan solo un dique un círculo mágico cada cosa, en el que se la inmoviliza
contra la marea de recuerdos que envuelven al coleccio- mientras la recorre el último escalofrío: el escalofrío
nista cuando contempla su posesión. Cada pasión linda de la adquisición. Todo lo recordado, lo pensado, lo
37
PALABRIJES 11 enero-junio 2014

