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universos, cuyo asiento es nuestra imaginación, nuestra   1  Palomera, J. Esteban. «Introducción»(vii - xlix pp.), p. XI En: Valadés, Fray Diego (Introducción de
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                         memoria, nuestra alma.
                                                                         Herrera Zapién, et. ali.). Retórica Cristiana, 2ª edición en español, Fondo de Cultura Económica,
                            Instalado de lleno en un mudo que conspira y aten-  México, 2003 (Biblioteca Americana).
                                                                       2  P. Hadot define la psicagogia como «el arte de seducir al espíritu». Cf. Pierre, Hadot. Ejercicios
                         ta  en  forma  sistemática  y  recurrente  en  contra  de  la
                                                                         espirituales y filosofía antigua. Trad. de Javier Palacio. España, Edit. Siruela, 2006 (Biblioteca de
                         memoria natural y artificial, donde los tesoros del saber,   Ensayo Siruela), p. 37.
                         nuestros datos personales e incluso nuestras experien-  3  Palomera, Loc. cit., p. VIII.
                                                                       4  Báez Rubí, Linda. Mnemosine novohispánica. Retórica e imágenes en el siglo xvi, Universidad
                         cias más preciadas se amontonan en «teléfonos inteli-  Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, México, 2005, p. 119
                         gentes», memorias portátiles, muros de Internet y en   5  Idem.
                                                                       6  Valadés, D. Op. cit., p. 231.
                         los deleznables confines de algo denominado como «la
                                                                       7  Ibid. p. 121.
                         nube», la osadía de intentar con las fabulosas edifica-  8  Cf. Báez, Op. cit., p. 123.
                                                                       9  Ibid., p.126 .
                         ciones y maquinarias mnemotécnicas generadas por
                                                                       10  «Pues ¿qué crees que significan aquellas sorprendentes figuras pintadas de modo tan admi-
                         las exuberantes mentes de los antiguos artistas de la   rable en el muy augusto palacio del Santísimo Padre en esta amada y egregia urbe romana?
                                                                         Fue nada menos que en cierta memoria local, para que pudiéramos sentir y entender objetos
                         memoria, irremediablemente me llevan a reflexionar en
                                                                         admirables, tanto en sí mismos como incluso en sus accidentes, y otras cosas por medio de
                         torno al profundo empobrecimiento que han sufrido   ellos, con cierta convicción».Valadés, D. Op. cit., p. 225.
                         nuestras facultades y experiencias interiores.  11  Bolzoni, Lina. «El espectáculo de la memoria» (pp. 9-38), pp. 13-14, En: Camillo, Giulio
                                                                         (Edición de Lina Bolzoni, Traducción de Jordi Raventós). La idea del teatro, Editorial Siruela,
                            Muy lejano parece aquel universo poblado por imá-  España, 2006 (Biblioteca de Ensayo 29, serie menor).
                         genes agentes y estructuras mundanas y fantásticas, por   12  Valadés, D. Op. cit., p. 225.
                                                                       13  Ibid., p. 215.
                         las que personajes como nuestro Diego caminaban, re-
                                                                       14  Ibid. p. 219.
                         flexionaban, recordaban, inventaban. Constantemente   15  Idem.
                                                                       16  Valadés, D. Op. cit., p. 215
                         violadas por los mil estímulos, informaciones, imágenes
                                                                       17  Idem.
                         y productos audiovisuales a los que nos enfrentamos   18  Cf. Idem.
                                                                       19  Idem.
                         día con día, nuestras memorias van tomando la terri-
                                                                       20  En latín, Rhetorica ad Herennium, fue una obra escrita alrededor del año 80 a. de C., pero que
                         ble forma de un laberinto tan confuso como alucinan-  permaneció virtualmente desconocida hasta que fue descubierta, en el año 350 d. C., en la
                         te, donde los espacios se imbrican unos sobre otros, se   casa de un gramático o vendedor de libros, llamado Herenio, ubicada en África. Cf. Reyes Co-
                                                                         ria, Bulmaro. «I. Notas sueltas pertinentes a la retórica a herenio».(xii - xxvi pp.) p. xiii En: Autor
                         anulan o se cierran frente a nuestras narices, donde des-  Desconocido (Introducción, traducción y notas de Bulmaro Reyes Coria). Retórica a Herenio.
                         cabezados, rifles ak-47, mujeres imposibles y autos de   Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2010 (Bibliotheca Scriptorum Graecorum
                                                                         et Romanorum Mexicana).
                         ensueño nos embisten, nos seducen, nos confinan a la
                                                                       21  Retórica a Herenio. p. 83.
                         ansiedad, al miedo y al desconcierto.         22  Cf. Ibid., p. 84.
                                                                       23  Cf. Ibid., pp. 84-85.
                            Extenuados, desorientados, perdidos entre los mean-
                                                                       24  Cf. Ibid., p. 85.
                         dros de una memoria que se colapsa a cada hora, ya ni si-  25  Idem.
                                                                       26  Cf. Yates, Frances A. (Versión española de Ignacio Gómez de Liaño). El Arte de la Memoria,
                         quiera nos recordamos a nosotros mismos. No nos debe
                                                                         Editorial Taurus, España, 1974, pp. 136-138.
                         extrañar, entonces, la violencia que nos gobierna, la ira   27  Cf. Ibid. pp. 118-120.
                         que marca nuestras horas, la desesperanza infinita de no   28  Bolzoni, Lina. Op. cit., pp. 18-19.
                                                                       29  Valadés, D. Op. cit., p. 251.
                         saber cuál es nuestro origen ni nuestro destino.  30  Cf. Idem.
                            Una lección de vida y un empeño obtengo de todo   31  Cf. Idem.
                                                                       32  Idem.
                         esto. La primera es que la memoria además de ser una
                                                                       33  Valadés, D. Op. cit., p. 263.
                         facultad, una potencia y una herramienta del espíritu,   34  Ibid., p. 275.
                                                                       35  Ibid. p. 285.
                         es un bien preciosísimo, susceptible a ser robado, pa-
                                                                       36   Valadés, D. Op. cit., p. 253.
                         rasitado, enturbiado, desmembrado. El segundo es que   37  Ibid. p. 253. Aquí cabe puntualizar que, siguiendo a Orígenes, Valadés considera los cuatro
                                                                         evangelios del Nuevo Testamento, la «ley de la gracia», como uno solo «pues nos han exaltado
                         lentamente, con disciplina, creatividad y perseverancia,
                                                                         a un único Dios». Cf. Idem.
                         debo comenzar a operar la transmutación de mis ama-  38  Cf., Ibid., p. 253.
                         dos libros en perspectivas y experiencias vitales, esto es,   39  Apocalipsis, 21:9-11. Consultado en: Sagrada Biblia. Texto del Antiguo y Nuevo Testamento,
                                                                         versión directa de los textos primitivos y de la traducción de la Vulgata Latina al español, por
                         en memoria viva. Debo transformar mi alma en una   Monseñor Juan Straubinger, Intro. Dr. Eloy Puente Navarro, Edimat libros, España, 2001.
                         ciudadela con muros de jaspe, zafiro y calcedonia, forti-  40  Ibid., 21:19-20.
                                                                       41  Cf. Valadés, D. Op. cit., p. 253.
                         ficada con las atalayas indispensables para resistir cual-
                                                                       42  Idem.
                         quier sitio y cualquier invasión. Por último, debo crear   43  Ibid. p. 253-255.
                                                                       44  Ibid. p. 253.
                         un santuario, y quizá un Tabernáculo, donde se honren,
                                                                       45  Idem.
                         veneren y preserven dos bestias tan fascinantes como
                         maravillosas, que nuestro actual descuido ha conducido   Víctor Alejandro no es un Lord inglés. Su linaje se remonta a los reinos de la fantasía y su divisa es
                         al borde de la extinción: en efecto, hablo de la memoria,   el Fénix, que renace más poderoso y bello cada vez. Mago, rétor o filósofo, su forma cambia cada
                         por supuesto, me refiero a la imaginación.    día, se empeña en el amor y la alegría, pero ciertamente, no es un Lord inglés.
          62                                                                                          PALABRIJES 11 enero-junio 2014
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