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y culturales son lentos, y que las instituciones que rigen nando la violencia machista (cualquiera que ésta sea) y
los saberes sociales también caminan despacio frente entendiendo el valor de la equidad entre los géneros.
a las transformaciones que se gestan en la sociedad. 6 La inversión en un proyecto cultural y educativo
con perspectiva de género a mediano y largo plazo,
Avances para la equidad a favor de un lenguaje respetuoso de las diferencias,
En un estado ideal de relaciones entre las personas, siempre será mínima ante el deterioro social que
quisiera pensar que si la lengua nos comunica, ésta no significa el sexismo, el clasismo, la misoginia, la ho-
debería dividirnos, sino vincularnos para conocernos, mofobia y todas las formas de exclusión que existen
entendernos mejor, independientemente de las dife- en nuestra sociedad por motivos de género, las cuales,
rencias. Aunque la realidad nos dice otra cosa: no por de acuerdo con los estudios arriba mencionados,
cambiar el lenguaje, de un día para otro las actitudes de han generado las más grandes desigualdades entre
las personas o de los conglomerados humanos cambia- hombres y mujeres.
rán. De hecho, no por reglamentar o legislar y aplicar
medidas punitivas, la gente cambiará de inmediato.
El asunto aquí es apostarle a un proceso cultural 1 Anna María Fernández, La violencia en el lenguaje o el lenguaje que violenta.
2 Ana Mañeru, ¿Iguales o diferentes? Género, diferencia sexual, lenguaje y
y educativo de largo aliento que permita transformar educación, p. 160.
imaginarios para revertir los malos usos y costumbres 3 Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, «Resultado sobre
discriminatorios que se refuerzan con actitudes y se mujeres», (enadis 2010), conapred-inmujeres.
resemantizan a través del lenguaje, tanto en espa- 4 «Estrategias implementadas por las Instancias de las Mujeres en las
Entidades Federativas para prevenir, atender, sancionar y erradicar la
cios privados como en instituciones públicas o en medios violencia contra las mujeres», en http://bit.ly/1F6HDA9
de comunicación. 5 Islas Azaïs Héctor, Discriminación, democracia, lenguaje y género.
Desde luego que no se esperan cambios de actitud 6 En una defensa de la rae, el académico Ignacio Bosque, de la Universidad
Complutense de Madrid, argumentó, en su ensayo «Sexismo lingüístico
automáticos, sino paulatinos y ascendentes, hasta llegar y visibilidad de la mujer», que las guías sobre lenguaje no sexista que
a un grado óptimo de no discriminación por motivos se han elaborado en su país «no son loables», pues considera que es un
de género. Suena utópico, pero es una apuesta en la sin sentido «forzar las estructuras lingüísticas para que constituyan un
espejo de la realidad». Fue enfático al afirmar que no tiene caso «impulsar
que no se deberían escatimar esfuerzos. Un reflejo de políticas normativas que separen el lenguaje oficial del real».
ello se puede ver en las conclusiones que aportan el 7 Yamilet Ugalde, (et. al.)10 recomendaciones para el uso no sexista del
conapred y el inmujeres, ya que demuestran que la lenguaje.
7
suma de estigmas derivados de percepciones clasistas,
racistas y misóginas (muchas veces reforzados por
expresiones sexistas) es lo que hace vulnerables a las
mujeres en contextos de violencia de género, sea en
la casa, en el trabajo, la escuela o en los ámbitos de
convivencia pública.
De ahí la importancia de que la educación sea el Antonio es maestro en Comunicación y Política (uam-2007). Ejerce el periodismo desde 1997 en diversos
medio por el cual las generaciones actuales y futuras se medios escritos y electrónicos. Es profesor de periodismo en la uacm. Hace activismo político en temas de Derechos
Humanos, diversidad sexual, vih/sida y género desde 1994. Fundó en 1998 la Agencia de Información NotieSe.
apropien de las herramientas que les permitan ir elimi-
14 PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014

