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y catedrático en la Universidad Autónoma de Sinaloa personajes del crimen organizado, de políticos corrup-
(uas); además porque en sus novelas, el autor se tos, tramposos, de mujeres hermosas, es decir, de un
plantea una interesante y muy necesaria exploración universo que tiene mucho que ver con la violencia, con
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lingüística que recrea el habla popular de su estado la podredumbre social». De manera que nos encontra-
natal, particularmente de los bajos fondos criminales mos ante un autor sensible a la problemática actual
relacionados con el narcotráfico. Es este interés por de nuestro país, pero también decidido a revalorar el
el lenguaje llano el que de alguna manera motivó su habla popular por medio de su obra.
ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua el 11 de A través de su obra narrativa –que además de los
agosto de 2011, lo cual para Mendoza representa una títulos ya referidos incluye otros igualmente importantes
oportunidad única de reafirmar su compromiso con como Efecto tequila (2004), Cobrárselo caro (2006), La prue-
el habla popular, ya que, como él mismo lo explica, ba del ácido (2010) y Nombre de perro (2012)–, Mendoza
las palabras que utilizamos en nuestra vida diaria señala la tremenda violencia en que se ha sumido la
«son parte de nuestra identidad […] y el caso de que sociedad mexicana como consecuencia del accionar
los mexicanos tengamos una identidad que gire al- del narcotráfico: crimen, traición, asesinatos; pero al
rededor de ciertas expresiones, creo que es valioso y mismo tiempo, pone en evidencia la corrupción de las
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meritorio de explicarlo al mundo». Se trata, además, instituciones del Estado y, muy particularmente, de
de un escritor que ha hecho de la violencia en que se las encargadas de la impartición de justicia. Este discurso
encuentra inmerso nuestro país desde hace ya varios adopta una forma que trata de ser fiel reproducción del
años, una épica moderna en la que lejos de enaltecer habla coloquial del norte de México: expresiones como
la figura del narcotraficante, del funcionario corrupto cholo, bichi, carnal, culichi, bato o hay que quemarle las
o del agente despiadado, los presenta en toda su cruda patas a Judas, dan cuenta de una riqueza léxica que es
y terrible realidad. No es casualidad que sus novelas necesario sistematizar con el fin de entender las carac-
Un asesino solitario (1999) y Balas de plata (2008) sean terísticas formales de esta literatura que, originada en
consideradas por muchos como obras representativas el norte, ya tiene repercusiones nacionales, e incluso
de lo que actualmente se conoce como narcoliteratura. internacionales.
Al respecto, el autor explica: «Lo único que he hecho Es precisamente el lenguaje de lo que me parece
es contar mis historias, las cuales están salpicadas de interesante hablar en este artículo debido al compro-
PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014 25

