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janas tierras del Sur, donde los bonaerenses se ríen de musicales, se da, por lo regular, a nivel de la coherencia
los cordobeses y donde los santiaguinos nos reímos del local del sentido, pero sin alterar la coherencia global,
habla campesina del sur de Chile. Esto puede ser una ni mucho menos su cohesión. Desde los juegos de len-
nimiedad para algunos, pero solamente quiero recordar guaje de Rockdrigo, pasando por la venenosa lengua
que el sectarismo (o el fascismo) de una lengua no es de Paquita la del Barrio y Astrid Hadad, hasta algunos
propiedad de unos pocos, sino de todos, incluso hasta temas de Café Tacvba, podemos encontrar el desenfa-
de quienes nos arrogamos el derecho de pregonar su do de ciertas sustituciones propias del argot, pero no
liberación. 1 transgresiones al ordenamiento gramatical: anomalías
No obstante, también hay motivos para pensar que del sintagma con respecto a un paradigma. Cuando se
la maravillosa lengua de los chilangos puede generar lí- dice «Acá los chómpiras rifan y bailan tíbiri-tábara»
neas de fuga capaces de producir, a su vez, nuevos juegos se están sustituyendo palabras por el argot callejero,
de lenguaje. Se debe tener en consideración que dichas pero la sintaxis —la inteligencia de la lengua— se man-
fugas, expresadas —en el campo de la literatura— en la tiene incólume, lo cual no solamente ocurre en el argot
voz de algunos poetas y narradores de cuentos y —en de los chilangos, sino también en el de todas partes;
el campo de la cultura de masas— en ciertos grupos en la medida en que el argot es un lenguaje de orden
PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014 37

