Page 42 - P12
P. 42
Pasión
por el lenguaje
en el barrio
de Tepito
El albur, ese distintivo cultural tan particular nuestro, muestra el crisol de una zona
de la ciudad que desde siempre se ha ido construyendo de una arrebatadora manera.
Laura nos lleva a un pequeño recorrido a través del carácter tepiteño que ha tatuado
nuestra lengua.
Laura Castillo
Y no se puede recordar a Tepito funge un papel importante para todos los humanos, en
sin remedar su habla… este caso de modo especial para los tepiteños, ya que,
Carlos Monsiváis
gracias a su manera de hablar, se distinguen frente a
los demás. Por otro lado, su lenguaje demuestra gran
l habla dentro del Barrio de Tepito es una realidad parte de su identidad, pues los acompaña a todos lados,
que se vive frente a todos, su lenguaje popular los encubre, los aísla y los margina.
Ees un fenómeno que no se puede desconocer, Es interesante conocer que el barrio de Tepito le ha
derivado de un barrio que vivió importantes transfor- macheteado para que nos podamos interesar en su forma
maciones para llegar a ser «central en la historia del de hablar, ya que, rascándole a la historia, sabemos que
México del siglo pasado y del siglo actual». El barrio Tepito dio inicio a una reforma en su manera de hablar
1
también ha tenido transformaciones sociolingüísticas desde principios del siglo xx. En esos tiempos, artistas
particulares, «la manera en la cual habla cada grupo del tamaño de Beristáin y la famosa Amparo Pérez, la
social forma parte de un conjunto de símbolos que están Rivas Cacho y otros más, servían a las masas algunos
2
dentro de los procesos de identidad». Los tepiteños espectáculos o puestas en escena que eran auténticas
han desarrollado ese conjunto de símbolos dentro de su obras proletarias de un sabor y una originalidad inigua-
habla: hacen un gran uso de la creatividad en albures, lables. Ahí lo que menos importaba era el libreto y la
groserías, códigos, entonaciones y de lo colorido de la música, pues lo esencial era la compenetración de los
picardía mexicana. «De la combinación de todos estos actores en el público. El público era completamente he-
elementos surge la nueva identidad del Barrio de Tepito terogéneo, pues asistía desde la prostituta, el intelectual
y se teje una leyenda alrededor suyo», dice Ernesto y el burócrata, hasta personajes políticos y artísticos.
Aréchiga, es decir, la identidad del barrio siempre está Ahí se podían hablar al tú por tú, había una interacción
3
en constante elaboración y reelaboración. directa con el actor, ya que era válido insultarse mu-
¿Y por qué hablar de cómo se habla en el barrio tuamente; sólo así se podía tener la aceptación de ese
de Tepito? Porque aunque no todos usen las mismas barrio, pues era un público considerado difícil y bravo
palabras, ni jueguen con ellas, a diario las viven, cono- en exceso. Los actores debían afilar su pícaro ingenio
cen sus códigos y sus significados; sus palabras «ya no al máximo y aprender a clavar sus dardos verbales con
caben ni en el abecedario». Como sabemos, el lenguaje rapidez y habilidad.
4
40 PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014

