Page 45 - P12
P. 45

12
       constitutivo de la intersubjetividad y de la vida social».   nacional de albures, quien comenta que el albur para
       Nadie ahí se calla, su lenguaje es el cauce de toda su  ella ha sido de toda la vida: «Mi abuelita me decía que
       expresión. Y la manera más sólida de expresar quiénes  nunca se imaginó ver hijas tan grandes; y cuando le
       son es a través de su lenguaje.               preguntaba a mi abuelito si le servía su leche siempre
                                                     decía “mejor sácame un ra ti to al sol”». Lourdes demues-
           —Tepito es como el orgasmo: Cuando lo conoces dices:   tra que la primera regla para el albur es no decir una
       »¡De aquí soy, carajo!»                       sola grosería, y en palabras más exactas dice: «El albur
                                                     está confundido y dije confundido no “con fundillo”, el
           Hoy en día es impresionante el simple hecho de oír  albur no es la leperada. Una mentada de madre hasta
       a un tepiteño hablar, para muchos es situación de miedo,  el más tonto la entiende, pero el albur fino es difícil y
       pues no necesitan sacar un arma para inhibirte, para  no cualquiera lo agarra». 13
       asustarte, sólo bastan algunas palabras bien dichas y sin   El Diplomado de Albures Finos, también impartido
       temor a equivocarse, calicheras, cachondas, exóticamente  por Alfonso Hernández, cronista de Tepito y director del
       ñeras y bien entonadas para que agaches la cabeza. Su  Centro de Estudios Tepiteños de la Ciudad de México,
       lenguaje es un arma de doble filo, ya que es elemento  reúne todo tipo de participantes: desde amas de casa,
       de clasificación: por un lado los incluye, los agrupa, los  secretarias, uno que otro adolescente, universitarios,
       coloca arriba; y por otro lado, los excluye, los discrimina  comediantes, morbosos, hasta doctores, de cualquier
       y los baja. Sin embargo, pisar el barrio de Tepito es pisar  delegación del Distrito Federal, quienes experimentan
       la más enriquecedora productividad léxica.    que «Tepito, al igual que otros barrios, posee un en-
           Los hay también quienes no temen pasearse por  canto adictivo a la trasgresión, con la que se aprende
       Tepito y se adentran en doble situación al tianguis:  a navegar o naufragar, entre toda su gente inquieta
       por un lado, al material (con toda su vendimia), y por  de mente y corazón, debido a la dialéctica gramatical de
                                                                          14
       otro, al verbal.                              su caló, albur, y calambur».  Los tepiteños han sabido
                                                     utilizar las palabras y reutilizar el espacio urbano, y
           —A mí no me chinga Bato, ni me fornica Bartolo.  hasta pueden disimularse en otros, ya que desde tiempo
           —A grito pelado, usted me gusta para un tiro, y no  atrás aprendieron a distinguir entre el lenguaje oficial
       me importa si me meten a calentar el cemento.  y el lenguaje barrial que expresa la neta de todo lo que
           —Al chile no se me caliente cazuela, que pa´ usted  son. Lo interesante es que, durante el diplomado, tanto
       no es chorizo.                                Lourdes como Alfonso van desentrañando el lenguaje
                                                     tepiteño en el barrio de Tepito.
           Tanto así que se ha creado el Diplomado de Albures   Este diplomado contribuye a que no se pierda una
       Finos, impartido por la famosa tepiteña Lourdes Ruíz,  parte de la forma en que se siguen comunicando los
       también llamada la «Verdolaga Enmascarada», campeona  barrios; con éste, se puede llegar a conocer que el barrio


       PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014                                                                    43
   40   41   42   43   44   45   46   47   48   49   50