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cosmos. Demócrito ríe. Heráclito ríe. Los contrarios se   El deseo no es. El deseo no importa nada. El deseo se
       pueden ir a tomar por culo. Todo sonríe. Soy un sátiro  diluye y se acrecienta con el ritmo de las afecciones. El
       danzarín y malicioso; una ménade extática y delirante.  deseo es el único capaz de convencernos de que no somos
       Estoy fuera de mí, imbuida en todo. El sentido, el sen-  nada, de que no importamos, de que somos prescindibles
       tido, el precioso sentido que estructura la vida: todo  y de que precisamente por eso somos tan putamadre
       se va directito al carajo para perderse en la ignominia  importantes: porque somos finitos. Entregarse al deseo
       del placer. Y entonces resulta que la destrucción no es  es estregarse a la finitud. Y entregarse a la finitud es
       construcción ni la construcción destrucción, sino que  estregarse a la vida: perder cualquier identidad y dejarse
       la destrucción es destrucción, placentera destrucción,  arrastrar por el deseo.
       fragmentación, disolución, final, acabose. Y al de-
       expande, sino que se diluye, y aún en su disolución   VII      por la que siempre se precipitará la locura.
       rruirse, al derrumbarse y herrumbrarse, mi yo no se
                                                                              Hay en mi mirada una fisura
       se compone, un poco yéndose a la mierda y en la mier-                             Anaïs Nin
       da encontrando su lugar feliz. Y lo que no se va a
       la mierda queda muy bonito y muy limpiecito y saluda   Yo nunca he sido yo. Siempre he estado un poco más
       a la mierda que está a su ladito. Es como si la orquesta  allá, quizá un poco más acá. En realidad no importa. Lo
       tocara los conciertos de Brandemburgo, que predican  único que sé es que cuando todo parece ordenado siem-
       cómo algunas cosas se van a la mierda y algunas otras  pre he podido introducirle el caos. Al caos no siempre
       no. Y está bien. Y es bello. Y es terrible. Y ahí descubrir  he podido introducirle orden, pero eso es lo de menos.
       un acorde A, una nota que a nadie se le había ocurrido.  La locura siempre ha estado a un paso; siempre parece
                                                     precipitarse por medio del baile, de un cuerpo, de una
       V         Quiero ayudarte: voy a inventar mentiras para ti […]  sonrisa, de una lágrima, de un imbécil momento de
                                                     aferre. Hay momentos en los que se ha potencializado.
                           Hoy ya nada me suena verdadero […]
                                      Así es nuestro amor:  Hay personas que lo han promovido. Pero la locura está
                  un largo beso de sombra, sin esperanza de realidad.  ahí, danzarina, desestructurante. La locura baila y baila
                                           Anaïs Nin  con quien mejor se deja, con quien mejor la lleva y la
                                                     compone, sólo sigo sus pasos marcados siempre por el
       Lo mejor del proceso fue perder la verdad, la estúpida  afuera. No soy yo. El yo es el estúpido sujeto que piensa,
       e ignominiosa realidad. Ahora fabulo, fabulamos. La  que quiere y que cree que se domina a sí mismo mediante
       vida que es siendo se teje en la red de invenciones  surrazón y suvoluntad; yo no soy yo, soy ella…
       deliberadas que potencian la existencia. No importa lo
       que fuimos, sino lo que deseamos ser y, en todo caso,    Ella retomó su danza; bailó siguiendo la música y al ritmo
       lo que fuimos o somos o quisimos ser es siempre motivo   circular de la tierra; dio vueltas como da vueltas la tierra,
       de fascinación. Por mi cama, bien lo sabes, pasó una   a la manera de un disco, exponiendo todas sus faces, de
       multitud; por la tuya, veinte. Por la mía cien y por la   vuelta en vuelta, a la luz y a la sombra, y avanzó con su
       tuya ninguna. Por la tuya cuatrocientas, por la mía no   baile hacia la claridad del día.
       te importa. Ménade irredimible aguzas mis deseos. Lo                              Anaïs Nin
       comprendes, lo realizas, somos una carta irrealizable
       de relaciones por venir, el pasado mancillado hasta en
       sus más nimios detalles. Y entonces saltas y sonríes, y
       sonrío. Bailamos. Todo es mentira, tan auténtico como
       sólo tú lo puedes ser.

       VI            y mantente en el corazón de tus propios deseos.
                                         Deja caer tu rol

                                           Anaïs Nin

       Desear: poner en marcha. Cuando el deseo avanza se
       pierde toda identidad. No importa lo que se cree que
       se es. No importa lo que se es. No importa nada. No se
       me importa un pito. Cuando el deseo avanza puede ser   Zoé fluye en la Ale(gría) al devenir deseo concupiscente delirante. Estalla en pedazos. Cuando llega a recolectar
       devastador, puede ir en contra o a favor de sí mismo.   sus pedacitos esparcidos por doquier, se da cuenta que no eran suyos, y entonces ríe como tonta.

       PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014                                                                    49
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