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Clarice Lispector nos hace reflexionar sobre la dura tarea de ser escritor a través de un
juego metaficcional en la breve novela La hora de la estrella. Como verás, esta novela
puede iniciar a más de un lector en las artes de ver en la opacidad.
Violeta Cárdenas
Ninguna pregunta llamaba su espíritu, pues nunca se había en demasía. Debo confesar que esa lectura me produjo
interrogado, cumpliendo, mejor, calladamente, los dictados muchas lágrimas durante un largo tiempo.
de su existencia cálida y útil. Clarice Lispector, una de las escritoras más im-
José Revueltas
portantes de mediados del siglo xx, clasificada como
modernista, elabora en todas sus obras una importante
reflexión sobre el papel de las mujeres en el mundo con-
e gusta leer, es una adicción que adquirí desde temporáneo. Sus personajes femeninos desfilan por las
muy joven y curiosamente no se la debo a mis urbes desoladas, donde el trasfondo filosófico subyace a
Mmaestros, sino a mi soledad. Al principio vi por su literariedad incluso poética. Desde el título, en A hora
largo tiempo el título de una obra que irradiaba una luz da estrela, brilla el portugués por su sonoridad y surge
especial en un estante de la casa, hasta que me atreví a la interrogante del porqué un nombre así para un libro.
hojearlo. No fue fácil, tuve que practicar, aburrirme, luego Lispector se disfrazó de autor en su novela y creó
intentar concentrarme, también dormitar, hasta enredar- un espacio donde dos motivos importantes se entre-
me con el pensamiento para desentrañar, medianamente, cruzan, la razón que la impulsó a contar esta historia
lo que la escritora intentaba decirme. Así fue como la y, en consecuencia, a escribirla, y la vida misma de un
lectura llegó a convertirse en una de mis pasiones y, por ser melancólico, que es precisamente la de una mujer
supuesto, en mi pasatiempo y refugio favoritos porque que no sabe lo que este término representa, porque no
por fin había encontrado el libro que logró consternarme, conoce esa palabra, ésa que es sinónimo de pesadumbre
el que me dejó atónita, el que me puso a pensar sobre todo y que en portugués se traduce como saudade.
en mí, pero también en lo que me rodeaba. Esa novelita A partir de la única mirada al cruzarse con aquella
tan breve se llamaba La hora de la estrella. mujer en la calle, surgió en Clarice una fuerza interior,
A partir de ese momento busqué más libros, he una poderosa necesidad que fue la que la orilló a narrar
llegado al punto de mezclar la realidad con la ficción, sobre Macabea, su protagonista, una frágil e ignorante
esta afición me ha conducido al camino también de jovencita de Brasil que sólo existe porque sí, porque fue
la cinematografía y las imágenes de la poesía. Me gusta arrojada al mundo sin cuidados, ni cariño, lo que provocó
soñar y entender. Mi realidad se ha visto consolada que, como sujeto, nunca se hiciera cuestionamientos
por la ficción o acongojada por las narrativas, pero he sobre nada trascendental. Ella come mientras defeca en
alcanzado a observar al mundo de maneras muy diversas. una bacinica porque nadie la instruyó sobre las buenas
Con tantas historias en la cabeza, también se presentó maneras; vive con otras Marías, todas se llaman así y
el día en que me pregunté ¿cómo será escribir? Hasta luego les sigue un segundo apelativo. No obstante, ellas
que en un momento decidí regresar al libro catártico son menos inocentes que Macabea, por lo menos poseen
de mi juventud, uno de los libros más entrañables, una más maldad para defenderse de una ciudad tan hostil y
pequeña novela compuesta de dos partes: un texto traicionera; además, será gracias a ellas que conocerá la
pleno de confesiones sobre por qué una autora se de- crema corporal y la necesidad del baño, que no puede
cide a escribir, y otro donde se narra la historia de una ser diario porque resulta costoso, pero que sin duda, es
mujer que la autora encuentra en la calle, una jovencita necesario, así como la imperante necesidad de cambiarse
anónima, triste, desnutrida y con cara de haber sufrido de ropa y lavarla de vez en cuando.
PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014 51

