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ejército soviético, menos debe haberlo para proyectos  la Sombra, como uno de los protagonistas principales
                         espaciales. Si ocurrió un golpe de Estado ¿en cuánto  de la potencia espacial soviética.
                         tiempo se reorganizará todo? ¿Quién y cómo quedará   Ya no tengo con qué sostener el blindaje.
                         a cargo del Centro de Investigaciones Espaciales? ¿Por
                         qué es Houston quien hace el contacto y no Kalinin-  Otra jornada
                         grado? ¿Cuándo volveré a escuchar una voz que no esté  De tantas relecturas, he memorizado todos los libros
                         grabada ni atraviese un auricular? Una voz o un soni-  que puede tener a bordo un cosmonauta. Puedo repetir
                         do que sea el pálpito de la vida humana como aquel   todos los parlamentos de los actores de la videoteca
                         sonido que hizo un borracho al estrellar una botella  que tiene la Sombra, y cumplo la rutina de gimnasia
                         contra un muro. Me despertó. No sabía, sino hasta ahora  con ligas que le dan tono a mis músculos.
                         que lo escribo, que la memoria de mi oído guardaba un   ¿Una condición física semiatlética para qué? ¿Para
                         lugar privilegiado para ese ruido.            estar muriendo poco a poco de desesperanza porque
                             La última vez que oí el ruso fue cuando me des-  ninguna comunicación ha vuelto a darse? No padezco
                         pidió la cuenta regresiva en la voz de un comandante  hambre: las provisiones de alimentos deshidratados
                         de Glavkosmos. Me conmovió la vibración con que  abastecerían a la tripulación de un submarino. Más bien
                         pronunció los números. Apenas despegué, vi cómo   tengo un apetito inconsolable de cerdo acompañado de
                         se empequeñecía, en segundos, el cosmódromo clan-  col rebanada y papas, una humeante sopa de cebollas
                         destino. Cuando la nave se desplazó a un lado de la  y un trago de vodka.
                         Tierra, el arriba se movió hacia abajo: reconocí el Mar   Mi madre decía que hacer la limpieza es un trabajo
                         Caspio y sus olas que, como otro firmamento, parecían  terapéutico. Aquí no hay polvo y el aseo se limita a cerrar
                         pender sobre mí. Ahí empezó a trastocarse el orden  la bolsa para dormir. Cuánta añoranza por la tibieza de
                         de las cosas, ahora me doy cuenta, pero no lo advertí  mi cama y por una taza de té cocinado al fuego.
                         entonces. Me distrajo el enardecimiento de ser el jefe y   ¿Desde hace cuánto tiempo el agua no me cubre
                         el único tripulante de una secreta operación de inteli-  el cuerpo? Qué no daría por sumergirme en una bañera
                         gencia militar que investigaría yacimientos de uranio en   con agua caliente y, mientras, escuchar música.
                         otros planetas; además de desviar trayectorias de cuer-  Ya no hay rastrillos desechables y los de navajas de
                         pos celestes haciendo pruebas de balística, y de provocar  acero búlgaro que hay en la Sombra podrían desollarme.
                         explosiones nucleares, controladas, en otros mundos.  Sin afeitar y con el cabello largo ya no me reconozco;
                         Iba a pisar la estación espacial oculta, la gemela de la  prefiero no ver mi imagen reflejada en ninguna super-
                         Mir, su Sombra, como la llaman, porque fue ensamblada  ficie, ni en la de las escotillas.
                         en órbita el mismo día y durante el mismo periodo de
                         tiempo que la Mir, pero de modo clandestino. Nadie  Otra jornada
                         había detectado la existencia de Sombra, ni siquiera  Se cortó la comunicación de nuevo. Duró alrededor de
                         el espionaje de la nasa, sino hasta hace poco. La voz  cuatro minutos. El francés dijo que no había tiempo
                         desde Houston me lo ha hecho ver así.         para conversar.
                             Cuánto orgullo sentí en el momento que el general   Y yo quería saber si había sol en ese lado de la
                         Beliavski, en sus oficinas, me anunció que yo vendría  Tierra, oír una descripción que me ayudara a recordar
                         solo a la Sombra: «Mayor Nimzovitch, ha sido seleccio-  la luz solar, su temperatura y sus colores. Aquí sólo hay
                         nado porque es capaz de permanecer aislado durante  iluminación artificial. Para dormir apago la lámpara que
                         largos periodos; creemos que soportará la poquísima  hay junto a mi bolsa, pero quedan encendidas muchas,
                         comunicación que tendrá con Kaliningrado».    sobre todo de los tableros de controles y de mandos,
                             Cuando iba abordar la Soyuz B, que era una du-  puedo verlas desde mi almohada, parpadeantes. Las odio
                         plicación de la original, la tm 13, caminé en silencio.  porque no son la luz natural que me urge y añoro, pero
                         Sabía que simultáneamente a Krikalev, al cosmonauta  son el alimento con que nutro una esperanza agónica: la
                         de la Soyuz auténtica, lo estaban despidiendo entre  señal del regreso. Hoy, la voz del francés me enloqueció
                         vítores, periodistas, ciudadanos y todo el personal  de contento, pero no me dejó hablar.
                         de Baikonur. No fui capaz de identificar la orfandad   A través de las escotillas, desde esta lejanía,
                         que me rodeaba en ese momento. Ahora entiendo que  deseaba imaginar los puentes de Leningrado, mi
                         ante la menor partícula de miedo o de dolor   ciudad, en un día lleno de sol. Colmar mi memoria
                         que experimento, me blindo el corazón con una cubier-  con el fulgor del Palacio de Invierno en verano y así
                         ta de razonamientos o de cualquier emoción que sea  contrarrestar el vacío provocado por la inmensidad
                         protectora. Blindado de exaltación patriótica llegué a  que me circunda.
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