Page 8 - P12
P. 8

Por mera identificación de género y pensando en   do, / es masticado por los comillos de la gente».  Sin
                                                                                                              16
                         las desigualdades que se sufren en este país, me parece   embargo, nada pudo detenerla y hasta el día de hoy
                         que sería más enriquecedor compartir las voces de diez  escribe poemas con dos corazones, el primero nacido de
                         mujeres indígenas que hacen poesía, en una especie de  la hondura de la tierra, en maya, y el segundo tomado
                         homenaje a estas guerreras de la palabra, porque de entre   del viento que le susurra en español.
                         las múltiples luchas que estas mujeres han dado, quizá   La escritura las ha hecho fuertes y aguerridas como
                         la más evidente ha consistido en defender sus lenguas  lo demuestra el poema de Natalia Toledo, poeta zapoteca
                         y mantenerlas vivas frente a los diversos invasores que  quien, entre otros reconocimientos, ganara el Premio
                         durante siglos han amenazado sus derechos culturales,  Nezahualcóyotl: «A las mujeres / A las militantes del
                         como atinadamente apunta Rocío González. 15   silencio / […] A las que apuestan todo. / Mis hermanas.»
                             Debo recalcar que estas diez mujeres aprendieron  Y también Celerina Patricia Sánchez, poeta mixteca, que
                         el español en la escuela como un segundo idioma, entre  declara: «Tengo alma de mujer guerrera / mujer madre
                         los seis y diez años de edad. Fueron pioneras en la es-  que defiende a sus hijos / tierra / raíz / memoria / mujer
                         critura literaria de sus propias lenguas, algunas incluso  jaguar que recorre las montañas / los valles / los ríos…»;
                         forman parte de los grupos que definieron los alfabetos  en otro poema dice: «mujer […] canta tu verso / que no
                         con los que plasman sus obras. Además, ellas mismas  quede un segundo de sigilo arcaico […]».
                                                                                                       17
                         realizan las traducciones de sus poemas o en definitiva   Otras mujeres, además de cocinar, parir, cantar,
                         hacen una versión en su lengua y otra en español.   contar, curar y rezar se han puesto a escribir. Desde la
                             La poesía brota a través de las cuatrocientas voces   infancia, cerca del fogón escucharon a sus abuelas y a
                         del cenzontle con el canto de las mujeres indígenas,  sus madres desgranar historias, conjuros y arrullos que
                         cuyos textos resuenan ya entre las páginas de diversos   se les anidaron entre los senos. Pero estas escritoras no
                         libros. Las depositarias de la sabiduría ancestral, de  se limitan a recrear y preservar la tradición, sino que
                         los conocimientos de la comunidad y la cultura oral  han desarrollado un estilo propio que ha ido evolucio-
                         han tomado las armas de la creación, que son el pen-  nando y refleja una poética personal, como lo apunta
                         samiento y la palabra escrita para hacerlas suyas. Estas  Irma Pineda en su ensayo: «Escritoras indígenas: una
                                                                                       18
                         mujeres poetas han tenido que batirse en duelo con las  estética particular»,  y lo demuestra Mikeas Sánchez,
                         creencias y los roles sociales que sus comunidades les  poeta zoque de Chiapas: «Tengo silencio en el alma /
                         han asignado. Poco a poco han dominado el poder de  crujiendo con la lluvia. / Y la soledad amanece de mi ojo
                         la palabra y de quien es capaz de enjaularla en letra,  izquierdo a mi ojo derecho / espía desde ciclos volcáni-
                         recrear su universo interior y estamparle su nombre.   cos / medita desde ventanas de mis abuelos / —vomita
                             Algunas de estas escritoras han hecho un trabajo  sábila y ajenjo—. / La soledad se liberta a media noche
                         largo y minucioso desde hace casi dos décadas, en las que  / en médula lunar».  O Elizabeth Pérez Tzintzún, pu-
                                                                                       19
                         fueron abriendo, a punta de letra, puertas selladas por  répecha de Michoacán, quien retrata la fragilidad de la
                         las costumbres de sus pueblos. En ocasiones tuvieron  vida en poemas brevísimos y contundentes: «Juguete
                         que pagar caro su atrevimiento, como consigna la poeta  soy / dando vueltas bailo. // Le hago cosquillas a la
                         maya, Briceida Cuevas Cob, en uno de los poemas: «Mi  tierra / y a las manos. // Mareados / nuestra vida se
                         nombre, / pellejo disecado / de boca en boca es mordi-  queda en el hilo». 20
          6                                                                                       PALABRIJES 12 JULIO-DICIEMBRE 2014
   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12   13