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rocié compulsivamente sobre mi cuerpo, como si se   estático, repugnante y con todo mi ser etílicamente
         tratara de un perfume barato —que me apestó el alma   revuelto, desecho por completo y humillado a tal grado
         y las entrañas—; pero nada de eso importó porque,   que parecía una delicada y extraviada víctima, cuando
         como nunca antes en mi vida, sentí un placer que me   en realidad solamente me había convertido en un as-
         volvía importante y al mismo tiempo indestructible.  queroso dependiente.
              Me perdí en el éxtasis y en la locura de una merluza   Vine aquí para contar mi historia, porque después
         brillante y perfecta, la cual dejó únicamente fragmen-  de enfrentar las vicisitudes de una larga y dolorosa
         tos de las noches anteriores sin conexión alguna y me   adicción, no quiero su lástima, no, ya no me sirve, he
         llevó directo y tan rápido a una intoxicación completa   tenido suficiente de eso. Sencillamente me obligué a
         que me encantaba y me mantenía como flotando en   asistir para abandonar en este lugar los efectos que
         un espacio alterno. Ya no había marcha atrás, estaba   me dejó la primera borrachera, que sólo hasta ahora
         completamente embriagado, era un adicto sumergido   comprendo fue la peor y al mismo tiempo la mejor,
         en un vicio irresistible.                      ya que en ella uno se embriaga de deseo absoluto y
              Un día, sin más, ocurrió: caí, pero el impacto no   se excede sin consciencia alguna; sin embargo, debo
         me dolió, la anestesia era tal que no sentí nada, no   reconocer que el precio que se paga con ese malestar
         en ese momento. Quedé inconsciente y casi desnudo,    incurable y vergonzoso es el justo, pues el recuerdo
         tal como lo había estado desde mucho tiempo atrás,   del éxtasis, producido como una desmesurada des-
         sin siquiera notarlo. Desperté y con gran desesperación   carga de electricidad que recorre todo el cuerpo, será
         intenté conectar los flujos de mis neuronas y rehacer   suficiente para sosegar la resaca momentáneamente.
         una historia coherente, que me diera una explicación   Y si cualquiera de ustedes todavía se atreve a dudarlo,
         adecuada. Me pregunté entre gritos endemoniados y   vivirán la resaca más desagradable de su vida: la de no
         sollozos infantiles, repletos de llanto ahogado: ¿qué   querer olvidar. Quizá, únicamente intento que tomen
         pasó?, ¿dónde está?, ¿cuánto duró?, ¿cómo fue? En   mis palabras a modo de advertencia, porque hoy estoy
         seguida intenté abrir un poco más los ojos y no había   aquí hablando otra vez de mi adicción, ya que cometí
         nadie, ¿a quién carajos le hablaba yo?, ¿quién espera-   el mismo delicioso error y esta noche me he vuelto a
         ba que me respondiera? Me di mucho asco, pues me   emborrachar de alguien más.
         sentía como un completo perdedor; y es que junto a
         la náusea imponente —que ahora rememoro a la per-  Dafne estudió letras en la unam, pero las letras la siguen estudiando a ella como editora.
         fección—, vino un mareo perturbador que no me dejó   Es aficionada a leer y escribir porque eso le ayuda a olvidar que la gente no sabe caminar
         recuperar el equilibrio ni moverme, y me quedé ahí,   sobre las banquetas.

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          PALABRIJES 13 • ENERO-JUNIO 2015
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