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opinión pública. Dicha condena social hace gala de un uso  faber, en este último el predominio de la cultura de la
                      bastante cuestionable del argumento de la «pendiente  producción se refleja en los criterios utilizados para
                      resbaladiza» y en consecuencia los usos lúdicos y re-  configurar las pautas de conducta que exaltan la idea
                      creativos han sido identificados con vicios o adicciones   paranoica de competitividad, frente a la contemplación,
                      relacionados con un proceso de degradación moral que  la introspección o el hedonismo. Esta condena a todo lo
                      inexorablemente conducirá al individuo a convertirse en   que sea improductivo ha servido de pretexto para ali-
                      un adicto incurable o en un criminal irredento.  mentar una opinión pública que juzga despectivamente
                          Para ilustrar este asunto me parecen sumamente  aquellas «malas conductas».
                      significativas las palabras de Aldous Huxley cuando   Sin embargo, para extender nuestro horizonte de
                      afirma que:                                   comprensión hay que tomar en cuenta un rasgo cultu-
                                                                    ral notable, a saber, que la estigmatización del placer
                          La mayoría de estos modificadores de conciencia no  considerado «improductivo», sobre todo en aquellas
                          pueden ser tomados actualmente, si no es por orden del  sociedades altamente industrializadas en donde la ena-
                          médico o ilegalmente y con grave riesgo. Occidente sólo  jenación y la propaganda antinarcóticos le impiden a la
                          permite el uso sin trabas del alcohol y del tabaco. Las   «opinión pública» reconocer sin tabúes los usos lúdicos
                          demás puertas químicas en el Muro se califican de tóxi-  y hedonistas, no sólo de las sustancias psicotrópicas,
                          cos y quienes las toman sin autorización son viciosos. 8  sino también de otras actividades como la mística,
                                                                    el sexo o el arte, puede entenderse como producto del
                          El planteamiento anterior da cuenta de un sín-  conservadurismo mental que impera en las sociedades
                      toma cultural, sobre el que vale la pena reflexionar  industriales que han sido edificadas sobre una cultura
                      con suspicacia, pues pone en evidencia el hecho que a  ascética y disciplinaria, cuyos objetivos primordiales
                      muchos hombres «prácticos», el uso de plantas psicotró-  para conseguir el «éxito» son la obtención de plusvalía
                      picas les parece nocivo, antisocial y en el mejor de los  y la acumulación de capital.
                      casos inútil; inclusive les parece escandalosa la idea de   Por ejemplo, el fenómeno del trabajo enajenado
                      que un compuesto farmacéutico sea capaz de abrir las  pone en evidencia que en las sociedades industriales la
                      puertas del paraíso o de simbolizar alguna divinidad.  actividad laboral no contribuye al pleno desarrollo de
                      Sobre los alcances de la condena social al placer impro-  las facultades humanas, ni a la solución de problemá-
                      ductivo Octavio Paz ya había señalado que: «El uso de  ticas comunes. Por el contrario, la fuerza de trabajo es
                      drogas desvía al hombre de sus actividades productivas,  utilizada únicamente para crear plusvalía, pues sólo
                      relaja su voluntad y lo transforma en un parásito. ¿No  es considerada como una mercancía más. Entonces resul-
                      puede decirse lo mismo de la mística y, en general, de  ta claro que cualquier hábito o costumbre susceptible de
                      toda actitud contemplativa? La condenación de las  erosionar los mecanismos disciplinarios o de explotación
                      drogas por causa de utilidad social podría extenderse  que subyacen en nociones como productividad, com-
                      (y de hecho se extiende) a la mística, al amor y al arte». 9  petitividad o rentabilidad, será inmediatamente
                          Esta forma de abordar el problema deja entrever  condenado por los vocingleros de la opinión pública,
                      la tensión existente entre el homo ludens y el homo  que sirven a los intereses del status quo dominante.

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