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Por eso, aceptar dogmáticamente la creencia de pero también, como señalé anteriormente, un síntoma
que el uso de plantas psicotrópicas propicia invariable- inequívoco de degradación moral; el prohibicionismo
mente tendencias criminales, le abre la puerta a dos considera que el consumo de sustancias psicotrópi-
escenarios problemáticos. Primero, le niega al individuo cas con fines que no sean los estrictamente médicos
un reconocimiento como persona al caracterizarlo fun- debe ser condenado, pues dicho consumo supuesta-
damentalmente como un «enfermo» o un «criminal». mente propicia la ejecución de actos criminales y aleja al
Segundo, esa estigmatización sirve como pretexto individuo de sus actividades productivas. Esta creencia
para intervenir en su vida cotidiana, en sus estados se ha consolidado como el paradigma para el desarrollo
de ánimo e inclusive en las necesidades de su cuerpo y de de las llamadas políticas de «cero tolerancia». Sin em-
su mente; hasta esos límites ha llegado la monstruosa bargo, antes de concluir quiero recordar que el tráfico
injerencia de todos los inquisidores del espíritu. y el consumo de «drogas» responden a las necesidades
Sobre este asunto, vale la pena destacar el fuerte de un mercado con ganancias multimillonarias, lo cual
cuestionamiento hecho por Antonin Artaud, quien paradójicamente puede explicarse debido al desarrollo de
puso en cuestión, sin ambigüedades, los dispositivos de diversas políticas de la prohibición, es decir, al ser con-
exclusión y persecución inherentes a la condena moral sideradas mercancías ilegales, las sustancias psicotrópi-
que hizo posible la criminalización del uso habitual de cas se han convertido en un negocio altamente lucrativo.
sustancias psicotrópicas:
Señor legislador de la ley de 1916 aprobada por decreto 1 Simón Brailovsky. Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología, p. 8.
2 Antonio Escohotado. Historia General de las drogas, p. 20.
de julio de 1917 sobre estupefacientes, usted es un
3 Xavier Lozoya. «Las plantas del alma», en Arqueología Mexicana, p. 58-63.
castrado. Su ley sólo sirve para fastidiar a la farmacia 4 Para ampliar la información disponible sobre las diversas clasificaciones
del mundo… la ley de estupefacientes deja en manos del científicas con respecto de las plantas psicotrópicas, pueden consultarse
inspector-usurpador de la salud pública el derecho las siguientes obras: Victor Uriarte, Psicofarmacología; Simón Brailowsky,
Las sustancias de los sueños: Neuropsicofarmacología; Antonio Escohotado,
de disponer del sufrimiento de los hombres; es una Historia general de las drogas; Terence McKenna, El manjar de los dioses; y
arrogancia peculiar de la medicina moderna pretender Jean Louis Brau, Historia de las drogas.
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imponer sus reglas a la conciencia de cada uno. 5 José Luis Díaz. «Las plantas mágicas y la conciencia visionaria», en Ar-
queología Mexicana, p.18-25.
6 «Guerra y antidrogas: hipocresía y corrupción. Entrevista con Gustavo de
Este pasaje de la carta de Artaud es muy valio- Greiff», en Revista Generación, p. 49-51.
so porque pone al desnudo el uso de la biopolítica como 7 Stefano Berterame, epidemiólogo especializado en abuso de drogas, ha
un dispositivo que permite consolidar los mecanismos sido colaborador en la Oficina de la onu contra las Drogas y el Crimen.
Para obtener más información sobre sus opiniones y conocer algunos
de normalización e higiene social. resultados de sus estudios, puede consultarse la página electrónica:
Una vez llegados a este punto resulta indispensable http://goo.gl/FsY9Xr.
mencionar algunos temas filosóficos que se relacionan 8 Aldous Huxley. Las puertas de la percepción, p. 60-61.
directamente con el problema de la criminalización, 9 Octavio Paz. «Conocimiento, drogas, inspiración», en Corriente alterna, p. 83.
10 Antonin Artaud. Carta al señor legislador de estupefacientes.
a saber: a) el problema de la responsabilidad de los
usuarios habituales de sustancias psicotrópicas, b) el Bibliografía
problema de establecer los límites para que la autoridad
intervenga en la vida del individuo y c) el problema Arqueología Mexicana. Volumen x, núm. 59, enero-febrero de 2003, México, df.
Astorga, Luis. El siglo de las drogas. El narcotráfico, del Porfiriato al nuevo milenio.
del uso de las fuerzas de seguridad pública como parte de México, Plaza y Janés, 2005.
una estrategia biopolítica, que tiene como objetivo el Baudelaire, Charles. Los paraísos artificiales. México, Editorial Letras Vivas, 1998.
control de la población. Benjamin, Walter. Haschisch. Madrid, Taurus,1985.
La criminalización del uso de «drogas», en efecto, Brailowsky, Simón. Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología.
México, fce, 1995.
ha servido como pretexto para vigilar e intervenir mi- Escohotado, Antonio. Historia general de las drogas. Madrid, Espasa Calpe, 1999.
litarmente muchos países en vías de desarrollo, pero ______________. La cuestión del cáñamo. Barcelona, Anagrama, 1997.
también ha sido utilizada como cortina de humo, al Huxley, Aldous. Las puertas de la percepción. Buenos Aires, Editorial Suda-
mericana, 1973.
pretender identificar las contradicciones y el origen de Paz, Octavio. Corriente alterna. México: Siglo xxi, 2003.
la violencia —inherentes al actual modo de producción Racionero, Luis. Filosofías del underground. Barcelona, Anagrama, 2002.
económico— con un fenómeno social específico, en este Schultes, Richard y Albert Evans & Hofmann, Las plantas de los dioses. México,
caso el uso y tráfico de drogas. fce, 2000.
La política prohibicionista finca sus bases en la
creencia de que el consumo de sustancias psicotrópi-
cas es primordialmente un problema de salud pública, Osiris es poeta, filósofo y vagabundo ilustrado. Twitter:@osirissinuhe
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