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preguntan sobre la relación que para él tiene el alcohol autodeterminación, la renuncia del tutelaje a disponer
y la literatura, contesta que «[…] la imaginación, la crea- de uno mismo, porque se es incapaz de ejercer ese de-
ción, la literatura, no están dentro de una botella sino recho. Thomas Szasz lo plantea bien:
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en nuestros cerebros y nuestros corazones». Es más, el
mismo Bukowski lo sugiere: «He creado la imagen del De hecho, ¿para qué se otorgaría a las personas la
eterno borracho en alguna parte de mi obra y hay una capacidad de elegir, si estamos persuadidos de que
realidad menor tras ello». 6 son incapaces de elegir “correctamente” porque son
demasiado jóvenes, demasiado viejas, mentalmente
8. Sobre los gustos personales del ser humano para enfermas o incompetentes por cualquier otra razón? 7
alterar sus sentidos se podría hablar hasta la náusea.
La literatura lo ha hecho donde la embriaguez líquida Mejor que cada quien decida, si puede, el camino
es sólo un ejemplo. Quizá el conflicto latente sea el de de sus pasos y, si quiere, alcance la embriaguez líquida
la libertad individual traducido en tener o no la facultad como un asunto tan personal como amar u odiar.
de decidir el tutelaje del propio cuerpo y espíritu para
alterarlos o no. Con este argumento, Antonio Escoho-
tado inicia en su libro Aprendiendo de las drogas con el 1 Fernand Braudel. Bebidas y excitantes, p. 5.
epígrafe de un anónimo contemporáneo: 2 Nelson Algren. El hombre del brazo de oro, p. 49-50.
3 John O´Brien. Adiós a Las Vegas, p. 75.
4 Delia Juárez (compiladora). Gajes del oficio. La pasión de escribir, p. 144.
De la piel para dentro empieza mi exclusiva jurisdicción. 5 Carlos Martínez Rentería (compilador). Charles Bukowski revisited de
Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Juchitán a Los Ángeles, p. 34.
6 Charles Bukowski. Fragmentos de un cuaderno manchado de vino, p. 148.
Soy un estado soberano, y las lindes de mi piel me re- 7 Thomas Szasz. Nuestro derecho a las drogas, p. 201.
sultan mucho más sagradas que los confines políticos
de cualquier país. Bibliografía
Algren, Nelson. El hombre del brazo de oro. Barcelona, Galaxia Gutemberg, 2014.
Esta afirmación es contundente porque resalta Braudel, Fernand. Bebidas y excitantes. México, Alianza Editorial, 1994.
Bukowski, Charles. Fragmentos de un cuaderno manchado de vino. Barcelona,
la importancia de la capacidad de autodeterminación Anagrama, 2000.
humana. Al iniciar estas líneas se afirmó que la embria- Juárez, Delia (compiladora). Gajes del oficio. La pasión de escribir. México,
guez es una actitud ante la vida y, en consecuencia, una Ediciones Cal y Arena, 2012.
elección de libre voluntad. Pero surge un problema con Martínez Rentería, Carlos (compilador). Charles Bukowski revisited de Juchitán
a Los Ángeles, México, Generación, 2010.
los dogmatismos prohibicionistas (jurídicos, médicos O´Brien, John. Adiós a Las Vegas. México, Océano, 1996.
o religiosos) que asocian la embriaguez con el peligro Szasz, Thomas. Nuestro derecho a las drogas. Barcelona, Anagrama, 2001.
del bienestar común, con el daño irreversible a la salud
o con el placer, pues se considera un acto reprobable
a partir de alguna norma legal, justificación clínica o Alejandro prefiere la cerveza sobre el ron; el ron más que el brandy; el brandy encima del
angustia culposa. El resultado es la invalidación de la whisky; el whisky mejor que el vino; pero todos por debajo del pulque.
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PALABRIJES 13 • ENERO-JUNIO 2015

