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no sólo una dimensión testimonial sino participativa recolector consciente de los hechos, un reportero articu-
que no sólo se conforma con observar los sucesos. Si lado y un comentarista juicioso. Al mismo tiempo, como
algo hace la crónica es construir un texto que vale como expertos en el arte narrativo, los cronistas construyen
literatura y, al mismo tiempo, contiene un mensaje la confianza pública en su probidad ante las intangibles
no exclusivamente literario. Hay una ambigüedad en pero no menos importantes cualidades del autor que
todo esto que aloja una dimensión estética; pues si la podemos llamar talento y competencia. 8
crónica es una «reconstrucción literaria», entonces
conlleva necesariamente una intensión artística de Dentro de este marco, Témoris Grecko, al escribir,
escritura. En esta forma de narrativa no sólo prevalece parte de siete preguntas que marcan un claro oficio
la estructura formal del texto, también la construcción de narrador para abordar una historia de manera res-
de significados. Dentro de este margen, el suceso se ponsable: «1. Dudar (¿Será cierto?), 2. Criticar (¿Será
ficcionaliza en el discurso. Encontramos la razón de esto correcto?), 3. Verificar (¿Será preciso?), 4. Proponer
en la doble dimensión temporal de la crónica donde el (¿Será todo?), 5. Añadir (¿Será suficiente?), 6. Quitar
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tiempo de lo acontecido (tiempo histórico) y el tiempo (¿Será necesario?) y 7. Mejorar (¿Será perfecto?)».
del relato (tiempo discursivo) se acoplan, se funden, Cada cronista hace su trabajo donde lo central no sólo
como si lo relatado fuera una ficción que se editara se encuentra en informar sino en narrar.
por medio de recursos literarios. Héctor de Mauleón,
al mencionar que «La crónica ordena, sistematiza, Instrumento de significación
aprehende el tiempo», nos señala que hay una suerte Por ello, al no encontrarse de manera estricta ni en el
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de sentido literario a partir del manejo del tiempo de terreno de la ficción ni en el del periodismo, la crónica
la historia por medio del tiempo discursivo, pues: tiene mayores libertades para sí misma como el ejercicio
de la subjetividad. La subjetividad de la crónica rompe
Una narrativa se distingue, entre otras cosas, por una con la linealidad del periodismo porque cuenta con una
doble dimensión temporal en la que se tiene tanto el capacidad reflexiva que el ensayo literario le ha heredado
tiempo de lo que pasó (la «historia») como el tiempo en totalidad. Tal vez la razón esté en comprender el
de la manera en la que se cuenta (el «discurso») lo que trabajo del cronista no como si fuera el del amanuense,
pasó. Así, por ejemplo, la historia puede ser contada de sino la labor de alguien que percibe la realidad desde su
la mitad hacia delante para luego regresar al principio propia experiencia. Las percepciones de lo real son
de la historia; también es posible empezar a contar siempre diferentes y, por consecuencia, múltiples,
la historia por su final para luego regresar a su parte pues hay un ser humano que se expresa por medio de
intermedia, etcétera. 7 la escritura de este tipo de narrativa. En la crónica es
muy importante el punto de vista de quien enuncia la
realidad pues no sólo se limita a la exposición de datos
o la descripción de lugares o acciones, sino que escribe
Témoris Grecko, al escribir, parte de siete principios desde su propia consciencia.
Ahora bien, con su naturaleza fronteriza, la cró-
que marcan un claro oficio de narrador para nica es un instrumento de significación narrativa. Ha
abordar una historia de manera responsable: servido como vehículo de construcción social porque
«1. Dudar, 2. Criticar, 3. Verificar, 4. Proponer, da cuenta de comportamientos, costumbres, aconte-
5. Añadir, 6. Quitar y 7. Mejorar» cimientos sociales de diferentes épocas y lugares por
medios narrativos. Su importancia no se reduce a ser
un testimonio de sucesos, sino una interpretación de la
historia que narra. No sólo busca registrar una realidad
En consecuencia, la crónica hace del hecho na- estática sino captar la crisis de procesos sociales, cul-
rrado una tarea de escritura compleja pues articula turales, políticos, económicos… que, de cierta manera,
el suceso o el acontecimiento (el hecho) con la forma anteceden a cambios históricos. Por ello, la crónica no
discursiva (el estilo de la narrativa). En este aspecto, sólo enuncia costumbres o prácticas sociales para alo-
Linda Egan llama la atención sobre la responsabilidad jarse exclusivamente en la superficie costumbrista del
del cronista: relato sino que ejerce una capacidad interpretativa de
comprensión y contextualización del mundo descrito
El cronista eficaz tiene entonces un doble oficio: como en sus palabras para encontrarle sentido reflexivo. A
experto en los saberes tiene que presentarse como un causa de lo anterior, la crónica responde las cuestiones
12 PALABRIJES 14 • JULIO-DICIEMBRE 2015

