Page 4 - P14
P. 4
Resistir cuando te
susurra la muerte *
Ana Lilia Pérez
Este testimonio presenta una situación límite para los periodistas en México hace
unos pocos años, y nos permite ver en perspectiva el ininterrumpido río de sangre
en el que decenas de periodistas más han sido secuestrados, torturados
y asesinados en este país impune que compartimos.
n día de junio salí de casa de manera intempesti- sencillas, que son también las más valiosas, como el
va. Dejé a mi familia, mi patria. Con una maleta y reconciliarse con la salvaje montaña, el escalar metro
Umi pasaporte en el bolsillo emprendí una especie sobre metro de un volcán para obtener como premio
de asilo temporal. Apenas pude despedirme de algunos la puesta de sol frente a sus ojos, en el horizonte y la
amigos. David Cilia, colega periodista y compañero de blanca nieve a sus pies.
tantas batallas, me alcanzó en el aeropuerto rayando la Dos años después, en la sala del aeropuerto le
hora de abordar el avión trasatlántico. Atrapado en el recuerdo esa historia, su propia historia, para inyec-
insufrible tránsito nocturno de la Ciudad de México llegó tarnos ánimos. Pronto, le digo, estaremos de nuevo
a tumbos, y con el corazón desbocado me estrechó en un en la faena reporteril para obtener información de las
abrazo, de esos que sólo pueden darte los camaradas que fuentes oficiales y confidenciales, pese a los cotidianos
te han acompañado en tragos muy amargos. obstáculos y a las confrontaciones con los funcionarios,
Dos años antes, mi amigo David, el más rebelde y casi siempre afanosos en derrochar presupuesto pero
testarudo, me había dado una lección de vida: resistir cobardes e infames ante el periodista que los escruta.
cuando te susurra la muerte. Cual héroe de epopeya, él, Conocedor de los aciagos tiempos y circunstancias
reportero gráfico, cubrió con su cuerpo a una colega de que ha debido sortear esta reportera, David entiende
una caravana de paz, cuando, el 27 de abril de 2010, ésta perfectamente cuando de nuevo le digo que mi furtiva
fue emboscada por paramilitares al ingresar al pueblo salida del país es imperiosa e impostergable.
indígena de San Juan Copala, en Oaxaca. Las 18 horas de vuelo fueron en blanco. Cuando
Entre la ráfaga de 31 disparos que recibió el emprendes un viaje que no es de placer ni de trabajo es
vehículo en que ambos viajaban, su cuerpo fue blanco imposible pensar. Al aterrizar en un aeropuerto donde
de dos impactos. Las balas que aquel día escupieron no entendía el idioma sólo comprendí que el agente
docenas de fusiles ak47 le atravesaron la pierna derecha de migración quería saber el motivo de mi visita. En
y le perforaron la cintura. Malherido, a rastras, halló la eurozona las autoridades migratorias se han vuelto
escondite en una cuneta de la sierra para él desconocida. quisquillosas frente a los mexicanos que ingresan en
El periodista pensaba en la orfandad en que su territorio. Tienen sus motivos. El estigma del nar-
dejaría a su familia, mientras escuchaba las ráfagas cotráfico se excusa con las incautaciones de droga, cada
que hacían eco en el aire y, más cerca, el crujir de vez más frecuentes, a viajeros mexicanos y la detención
las hojas machacadas por el paso de algún animal, pero de capos en la región.
sobre todo el de los paramilitares cazando humanos. En los aeropuertos europeos policías vestidos de
El infausto destino no pudo alcanzarlo. Con todo en civil se mezclan con los viajeros en operativos encubiertos
su contra, sobrevivió. intentando detectar transportadores de droga: burreros,
En una reinvención de su vida, hoy disfruta a mulas, y quizá algún capo como premio mayor. Frente
pulso cada una de esas cosas, las más simples, las más al agente de migración me pregunto cuáles serán los
2 PALABRIJES 14 • JULIO-DICIEMBRE 2015

